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Los buenos venezolanos somos más
No venga con la idea de quererle trabajar a nadie, sino con la intención de legalizarse y generar prosperidad para todos.

Por Manuel Leonardo Martínez


A propósito de las recientes medidas que los países vecinos están adoptando en materia de migración con respecto a los inmigrantes venezolanos, y especialmente en Perú (*), me permito hacer algunas consideraciones, que sin ánimo de crear polémica, creo necesarias para entender y digerir el futuro que se avecina.

1. Perú ha sido el único país en Suramérica que optó por dar una política migratoria "especial" para los venezolanos, en razón a que entendió que la diáspora venezolana se debía a la crisis humanitaria que viven los venezolanos debido a la dictadura instaurada en el país. Dicha política migratoria especial se debió a los constantes requerimientos hechos por la ONG Unión Venezolana en Perú dirigida por el señor Óscar Pérez.

2. La política migratoria especial consistió en darle a todos los venezolanos que ingresaran a Perú antes del 31-12-18 un estatus migratorio "especial" a través del permiso temporal de permanencia (PTP).

3. Éste documento PTP era de fácil obtención en comparación con los trámites documentarios de regularización migratoria de otros países. Por mencionar un ejemplo, con Ecuador:

Costo:
Visa común 300 dólares.
Perú 40 dólares.
Visa profesional 600dólares.
Perú 40 dólares.

Tiempo de entrega:
Ecuador: 60 días hábiles.
Perú: 30 días hábiles. (Al principio lo entregaban el mismo día de la cita)

4. Perú a sabiendas de las dificultades de obtener un pasaporte en Venezuela, permitió la obtención del PTP, mediante la presentación de cédula de identidad, lo cual facilitó que muchos pudieran obtenerlo.

5. Perú implementó un "horario especial de atención" de 24 horas para que los venezolanos (que por razones de horarios de trabajo no podían ir en horario de atención) tramitaran su PTP sin interferir en sus horarios de trabajo.

6. Perú a través del Ministerio del Trabajo, comunicó que los venezolanos con el PTP tienen los mismos derechos laborales que los peruanos.

Estos 6 puntos y muchos más, confirman que el Perú siempre estuvo presto y fue solidario a nivel oficial y con políticas reales de ayudar a los inmigrantes venezolanos a regularizar su situación migratoria y así hacer un poco más fácil, ese difícil escenario que es ser inmigrante, y mucho más inmigrante-ilegal. Entonces nos preguntamos ¿Qué pasó ahora? ¿Por qué las restricciones?

Para responder esto, debemos hacer en primer lugar un ejercicio de realismo de nuestra actitud como venezolanos en el Perú. Dejando las pasiones y las susceptibilidades a un lado, debemos aceptar que en algunos casos, nuestros actos no han sido de los más consonos y los más correctos con el pueblo peruano. Igualmente debemos aceptar que muchos se han "relajado" a la hora de tramitar sus documentos de regularización, al punto tal que a ésta fecha muchos con más de 6 meses en el país no tienen PTP.

Uno de los puntos más álgidos en este análisis es el de la "venta ambulante" que por ser cotidiano, es el elemento que más asocian los peruanos de la actividad del venezolano, y lo paso a explicar de esta manera: muchos de nosotros, de principio, optamos por la venta ambulante como medio de obtención de recursos para nuestro sustento de manera inmediata, sobretodo en aquellos casos en donde llegamos sin mucho dinero para mantenernos. Hasta allí el cuento está bien; lo que no está bien es cuando la "venta informal" se convierte en un modo de vida, cuando decimos "yo no le trabajo a nadie, porque vendiendo bombas me gano 100 soles diarios".

Es allí donde empieza a plantearse un problema: esa actitud la va repitiendo otro y otro, y así en menos de lo que se piensa, las calles están "invadidas" de vendedores ambulantes venezolanos, al punto tal de que, para poner un ejemplo, en un bus se montan en un trayecto equis, de 3 a 4 vendedores venezolanos con el mismo producto, y más allá de eso, no venden el producto en base a sus bondades, sino que utilizan el lenguaje de la lástima ajena para ofrecer los mismos.

Hace dos años, ésta "técnica de ventas" era fabulosa porque el peruano solidario compraba para "ayudar" al venezolano, pero ya eso cambió.

Hace año y medio se dió el "boom" de la arepa, y prácticamente era una religión que cada venezolano que llegaba se ponía a vender arepas no sin antes uniformarse con su ropa tricolor.

Como les decía, esa presencia desmedida de la venta ambulante trajo como consecuencia que el peruano comenzara a cambiar la visión acerca del venezolano. Aún cuando muchos venezolanos estaban trabajando en comercios o en empresas formales, incluso en labores ajenas a su profesión u oficio, quienes más salían a relucir eran los vendedores ambulantes porque ellos son los más visualizados por el pueblo peruano.

Hasta allí, el tema era complejo pero manejable; sin embargo la venta ambulante se incrementó al punto tal que muchos próximos a emigrar traen en mente que no van a buscar trabajo sino a vender en la calle.(porque allí se gana más sin trabajarle a nadie).

Sé que muchos de esos vendedores ambulantes justifican su accionar en la falta de oportunidades de trabajo, ya que dicen que no los contratan y por eso recurren a la venta ambulante, lo cual no es del todo cierto. También sé que muchos de esos vendedores ambulantes son profesionales o tienen un oficio específico; entonces si por ejemplo, 4 o 5 de esos vendedores ambulantes ahorran un capital y se asocian y forman una pequeña micro empresa (formal) y en base a los conocimientos de cada uno echan adelante un proyecto innovador, tengan la seguridad que en menos de lo que piensan estarán viendo frutos de su labor sin la necesidad y el sacrificio de pasar 10 horas en la calle llevando sol y frío y mucho menos pasando 10 horas de trabajo "trabajándole" a otro.

Ahora bien, el verdadero problema que nos trae a la situación actual de restricción migratoria es el problema de actitud de algunos personajes indeseables venezolanos, que nunca tuvieron la intención de adaptarse a éste país, sino que por el contrario solo vinieron a portarse mal dañando la imagen de aquellos que si estaban (o están) haciendo las cosas bien. En este grupo minúsculo, se encuentran aquellos que vinieron con ínfulas de grandeza y superioridad, que vinieron a "malandrear" aquí, que vinieron a alterar el orden de vida del peruano. Esos que son altaneros, mala contesta, alzados, bulleros, y faltos de humildad y recato. Esos precisamente, son los que los medios de comunicación (en un país de medios amarillistas) resaltan para hacer ver que todos somos iguales.

Aquí todos tenemos un poco de culpa, ya que nosotros, los buenos, debimos darle un "parao" a ese tipo de gente, incluso denunciarlos para evitar esas conductas, porque al no hacerlo, ellos seguirían en las mismas. Esa omisión de dejarlos hacer y dejarlos pasar contribuyó en gran manera a que se sintieran intocables ante esta sociedad (lo mismo nos pasó en Venezuela) al punto tal de llegar a delinquir a cara abierta y sin recato.

Sin embargo, como nosotros mismos no lo hicimos, le tocó hacerlo al Estado Peruano y es aquí donde comienzan las restricciones a las "facilidades" que originalmente tuvimos y que cada más se incrementarán y se ajustarán.

Los gobiernos siempre se mueven conforme a su popularidad y en ese sentido, ya el común denominador del peruano está presionando a sus autoridades en razón al tema de la inmigración venezolana. Este servidor ha escuchado en muchos lugares cómo nos catalogan de choros y de putas, requiriendo que ya nos nieguen la entrada y demás. Por ello, las medidas tienen su corte político, y las mismas no son condenables ya que cada Estado es soberano en aplicar las políticas migratorias que considere correctas; es decir hace 1 año dieron facilidades para los venezolanos y ahora restringen algunas de ellas, lo cual, repito, no es condenable.

Entonces, ¿qué hacer hacia el futuro? Pues la respuesta la tienen en las líneas anteriores.

1) NO REPETIR NI PERMITIR las conductas erradas y dañinas que hasta ahora algunos han cometido, más bien DENUNCIAR (así le digan pajuo) a todos aquellos que estén incursos en conductas irregulares.

2) Realzar las buenas acciones de los venezolanos, sobretodo de aquellos que están siendo "exitosos" sin mezquindad y sin envidia.

3) Orientar a quien aún no se regulariza a que lo haga y a que lo haga por los conductos regulares; deje la "viveza criolla" a un lado.

4) Busquen crear alianzas de trabajo, asóciense no sólo con venezolanos, sino con peruanos; compartan ideas, innoven y sobretodo háganlo con humildad.

5) Dejen la arrogancia a un lado, escuchen consejos, no se crean más que los peruanos, hágase amigo de peruanos, no ande solo con venezolanos.

6) Escuchen consejos de los venezolanos que ya tienen tiempo acá, pero vivan su propia experiencia, para lo cual es necesario buena actitud.

7) No sea inmediatista, las cosas no se logran de un día para otro y mucho menos cuando se empieza de cero.

8) Sea cordial y demuestre que somos gente decente, trabajadora, con valores, con sentido de responsabilidad, educados; hable bien, exprésese bien, vístase bien, dé siempre la mejor impresión, sonría siempre, salude a la gente, haga lazos afectivos con peruanos.

9) Disfrute del Perú, conozca sus lugares, conéctese con su gente y sus costumbres.

10) Oriente al peruano y hágale saber con sus acciones que,
LOS BUENOS VENEZOLANOS SOMOS MÁS.

Lima, 19/08/2018.

(*) Migraciones Perú, ajustando su política migratoria ha dictado el DS-007-2018-IN donde establece que solo serán beneficiarios del PTP aquellos venezolanos que entren a Perú hasta el 31-10-2018 y con obligación de hacer la solicitud de trámite antes del 31-12-2018. Es lamentable que aún cuando se brindaron todas las oportunidades para regularizarse muchos no lo hicieron o no lo han hecho a tiempo. De igual modo, muchos "optaron" por el camino de la informalidad en lugar de buscar empleo formal y otros inclusive optaron por el camino delictivo. Toda acción tiene su reacción. Perú ha sido excesivamente solidario con los ciudadanos venezolanos, y muchos lamentablemente no supieron valorar esa solidaridad y por el contrario pusieron su arrogancia y falta de humildad por delante. Es hora de cambiar la mentalidad facilista y entender que como inmigrantes corresponde ajustarse en todos los sentidos a la sociedad del país que los cobija. Esperemos que los venezolanos de bien saquen a relucir lo mejor de sí para poder quitar esa imagen negativa que se ha empezado a formar en este hermoso país.

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