Mas
que Tristeza, Mucha Indignación.
Alan
Cristóbal Pintado Salinas
PENSAMIENTO PROFANO
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| Nuestra Coordinadora, Liliana Alzamora,
junto a Cleofe Neyra una de las dirigentas
ambientalistas del Valle de Huancabamba
hostigada por las autoridades. La foto fue
tomada el 24 de Octubre de 2008. |
HUANCABAMBA, Huancabamba--La ciudad que camina dicen
muchos; otros, la de las misteriosas lagunas de las
Huarinjas; nada imaginable es lo que comentaré a
continuación.
Aun
siendo rica esta región andina, su población esta
abandonada por las autoridades. Hace poco fui invitado
por la FACTORTIERRA como facilitador de un taller de
Derechos humanos y Derecho Ambiental a mujeres de este
pueblo en Octubre.
Nunca me
imagine, y con gran sorpresa lo digo que me sorprendió
el desconocimiento que estas personas tienen de sus
derechos y como hacerlos valer dentro de esta zona
conflictiva; pero la razón por lo que escribo esto es
para dar a conocer la violación de Derechos
Fundamentales cometidos durante la violencia ocurrida en
el campamento de la minera
Río Blanco (Ex Majaz).
El saber
que muchas veces el machismo es la principal causa de
violencia familiar en estas regiones, me lleva a la
conclusión de que la mujer como parte de éste fenómeno
es utilizada muchas veces como “escudo” o “caballo de
Troya” por sus propios maridos.
Cuando
aconteció el Problema de las Comunidades de Yanta y
Segunda y Cajas en contra de la Minera Río Blanco;
cientos de ronderos con sus respectivas esposas
partieron en una marcha para tomar el campamento de la
minera.
Es en
esta acometida que las mujeres de Ayabaca y Huancabamba
partieron en defensa de sus intereses por esta región,
pero sin embargo mientras los llamados “hombres” tenían
que acechar, fue al contrario; quienes entraron fueron
ellas: las mujeres. Con palos y látigos ingresaron al
campamento, siendo recibidas por las fuerzas del orden y
personal de la empresa con golpes, resistiendo a los
antimineros.
Actos de Tortura
Yo no
critico que hayan utilizado la fuerza para repeler a la
turba, lo que más golpea los corazones de estas mujeres
y en especial los defensores de Derechos Humanos, es que
varias de ellas hayan sido detenidas y maniatadas de
pies y manos, desnudadas por el personal e incluso haber
tenido tocamientos indebidos a punto de ser violadas;
para su mayor entendimiento recojo el testimonio de una
de ellas, que con sus propias palabras nos comentaba:
“Cada
noche no puedo dormir porque me acuerdo de aquel día en
que me amarraron de pies y manos junto a las otras, nos
desnudaron y nos quisieron violar, luego nos metieron en
los baños y nos hicieron dormir en esos pisos
asquerosos; y nos decían: si quieren comer coman de sus
heces y si quieren tomar tomen de sus orines. Nos
golpeaban con patadas, nos tiraban al piso como
animales; todas lloraban, otras se acurrucaban de frío y
de dolor. Nos tildaban de terroristas tan solo por
defender nuestra tierra…..me da mucha pena que mis hijos
escuchen todo esto, yo no quiero que pasen por lo mismo.”
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| Uno de los hallazgos de Factortierra con
casos de mujeres maltratadas, como el de
Cleofe Neyra, es el de seria perturbaciones
psicológicas que requieren atención urgente. |
Huellas en el Almas
Como
poder conciliar el sueño si ante este atropello de
Derechos Humanos por parte de las fuerzas del orden, no
solo se necesita que se les castigue con todo el peso de
la ley, además de una reparación civil lo que estas
mujeres necesitan es un tratamiento psicológico. Fueron
tres días del taller en Huancabamba donde las mujeres
que durmieron junto a nosotros en el local nos
envolvieron en lágrimas de dolor y frustración al
contarnos todo lo que les sucede a diario.
Hoy en
día desaparecen poco a poco las instituciones
protectoras de Derechos en este pueblo, especialmente
las que protegen a las mujeres. No hay actividad de
Defensoría del
Pueblo, de
MIMDES
(Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social), ni
siquiera DEMUNA (Defensoría Municipal del Niño y del
Adolescente) acoge la problemática de estas mujeres
indefensas. ¿Donde están sus autoridades?, no hay nadie
que respalde la lucha por la Defensa de sus Derechos.
Somos
pocos los que realmente acogemos los problemas ajenos
como nuestros, somos pocos los que arriesgamos nuestras
vidas por proteger más vidas, somos pocos los que
realmente damos a conocer lo que realmente sucede en
estos pueblos olvidados; pero somos muchos los
interesados por cambiar la realidad, aunque nos parezca
difícil, no hay nada difícil. Ayudemos a que
verdaderamente las autoridades se preocupen por hacer
algo ante estas situaciones que no es propia de ésta
región, son muchos los pueblos explotados y
desprotegidos.
Agradezco a FACTORTIERRA por respaldar mi trabajo, a la
COORDINADORA NACIONAL DE DERECHOS HUMANOS por
facilitarme los expedientes de los casos en mención, y
por colaborar en la Defensa de estas personas;a
Pensamiento Profano
por confiar en mí su representación en éste taller.
Esta historia fue producida en
Asociación con la Unión Latinoamericana de Mujeres.
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