Monterrico pretende educar para
la paz. ¿De cuál paz estamos
hablando?
Nelson Peñaherrera Castillo
Editor
Lucho, Huancabamba -- La compra de
Monterrico Metals por parte de capitales
chinos es algo que no está claro ni para la
propia empresa.
Su subsidiaria peruana,
Minera Majaz, por
lo pronto, ha comenzado a revisar con
quienes puede seguir contando mientras el
reloj va en cuenta regresiva hacia la
presentación de su estudio de impacto
ambiental.
Tras el anuncio dominguero de la compra,
el pasado 2 de febrero, la empresa no ha
querido comentar el tema ni siquiera a los
medios londinenses, que parecieron ser los
primeros sorprendidos con la decisión.
Recién comenzó a dar la cara al inaugurar
un colegio en el caserío Lucho, al norte de
Huancabamba, donde, dicen, quieren que la
gente se eduque para la paz.
El acto protocolar tuvo como invitada a
la Universidad Católica del Perú, de la que
los ronderos desconfían por que creen que su
Centro de Conciliación actuó a favor de la
minera, más que ser un ente imparcial.
Afuera, comuneros y dirigentes se
imponían a la policía reclamando que nunca
fueron consultados para construir esta obra.
"¡Preséntennos a los dirigentes!", dijo
uno de los uniformados. "¡Todos somos
dirigentes!", replicaron desde la multitud.
También sus partidarios se encuentran
desconcertados, pues no saben exactamente
qué papel jugarán con la entrada de Zinjin,
una corporación minera basada en Hong Kong,
China, que pasará a ser la nueva dueña del
destino de Río Blanco.
Para los opositores, tras la alarma, la
confirmación de que Monterrico algún día
optaría por esto. "Nosotros sabíamos que
ellos terminarían vendiendo", opina el
consultor Luis Ginocchio, en Piura.
Ricky Ricón
Cotización de Monterrico Metals
al cerrarse la edición de esta
historia. Las cifras son saludables.
Valor cortesía de CNBC
La compra no se hizo de manera directa.
Es más, las cabezas de Monterrico y Zinjin
no se vieron la cara, aunque Richard Ralph,
el gerente de la minera sabía perfectamente
en entramado de la negociación desde octubre
pasado, cuando decidieron ponerla en venta.
Pero las negociaciones se dejaron en
manos de terceros. De hecho,
HSBC representó
a Monterrico y
BNP Paribas a Zinjin.
El acuerdo va alrededor de los 200
millones de dólares, e implica la cesión de
la mayoría de acciones de Monterrico al
nuevo consorcio que posee participación
minoritaria en otra empresa minera
británica.
Zinjin cree que es un buen negocio,
teniendo en cuenta que las acciones de
Monterrico –a pesar de todos los intentos
por evitarlo—han experimentado leves alzas
en las últimas semanas.
La entrada de su capital ha tratado mejor
al valor de la minera que se ha venido
estabilizando en Londres todos estos días.
Los valores que hay en ti
Richard Ralph, gerente de
Monterrico Metals. ¿Un ex
funcionario de la Corona Británica
no debía defender esos intereses en
primer lugar?
Pero en ciertos círculos británicos de
negocios, en esencia más conservadores, esta
venta no ha caído bien, especialmente porque
Ralph en algún momento representó los
intereses de la Corona Británica en el Perú.
Tras años de convencerlos de ello, ahora
son esos sectores los que han comenzado a
advertir que China está tratando de acaparar
el mercado mundial de recursos naturales, y
que nos hacen falta para sobrevivir.
Incluso opinaron que empresas chinas con
inversiones en industria extractiva habían
tenido problemas en África, y que los
gobiernos de ciertas naciones de ese
continente no estaban contentos con su
presencia.
En Estados Unidos, la presencia china es
incómoda para el gobierno federal, que
recientemente le ha bloqueado opciones de
compra de empresas de semiconductores y
partes de computadora.
Siguiendo con el ámbito de la doble
moral, aún no se sabe qué piensan las proto-potencias
nacionalistas de América Latina, como
Venezuela y Cuba, opuestas a cualquier tipo
de intrusión extranjera.
Desde que China es parte del bloque
socialista que aún existe en el planeta, no
se sabe hacia dónde apuntan las brújulas de
Chávez y de lo que queda de la
administración de Castro.
P
Audilio García, dirigente
ecologista juvenil en Huancambama,
en un video producido por
FACTORTIERRA Network, el año pasado,
pidiendo apoyo a la comunidad
internacional. Majaz entendió mal el
llamado.
¿Cómo repartimos los amigos?
No es el único espacio donde todo es
relativo. La ignorancia de los campesinos es
también un nuevo territorio para establecer
banderas, o al menos la dinámica de poderes
da esa lectura.
Mientras los partidarios de Majaz dicen
que las ONG manipulan la ignorancia de los
campesinos para poder sustentar sus
actividades y financiamientos (de fuente
conocida), las ONG dicen que éstos se han
aprovechado de lo mismo para ingresar
violando tradiciones y derechos (con
financiamiento supuesto o desconocido).
En el medio, los afectados, otra vez no
tienen más herramientas que la reacción como
forma de expresarse. Eso sin contar las
patinadas que ambos lados protagonizaron en
el pasado, en un marcador sobre el que cada
quien lleva su cuenta.
Paz no sólo consiste en evitar la
violencia, sino en vivir con garantía de
tranquilidad, donde todas las partes se
sientan respetadas, y donde se respete la
voluntad de la mayoría.
¿Majaz piensa llevar este mensaje, o sólo
querrá apaciguar los ánimos con dádivas? La
actitud mostrada con Audilio García, de la
Asociación de Jóvenes Ecologistas de
Huancabamba para ser un "no".
Audilio fue seleccionado como imagen de
una campaña de FACTORTIERRA pidiendo la
solidaridad del orbe con el caso Río Blanco.
Una persona a la que él identifica como
Jorge Chumacera le ofreció trabajar para la
minera. Audilio se evitó los rodeos y se
negó: "Es amigo mío, le han dado trabajo y
piensa que yo voy a hacerlo igual", comentó
a FACTORTIERRA.
En cierto sentido, parece ser la perfecta
cortina de humo para un tema que también se
rehusan a tocar; el mineroducto.
Con informaciones de la editora principal
Irina Mauricio