Ordenanza Marchita

La Ordenanza Municipal antidiscriminación que existe en Sullana, puede catalogarse como un logro importante a nivel regional. Sin embargo, esta norma pública de alcance provincial, ve desflorecer los méritos mínimamente alcanzados, producto de la desidia política y carencia de planes agresivos de vigilancia por parte de la ciudadanía, que hubieran permitido descender los niveles de segregación e injusticia que aún subsisten en la esta provincia.


Juan Manuel Reyes Castillo

Especial para Factor Tierra


CIUDAD DE SULLANA-- Desde hace casi dos años, la Municipalidad Provincial de Sullana se vio obligada a decretar una ordenanza que prohíba todo tipo de discriminación en la provincia, ello a consecuencia del escándalo mediático suscitado a raíz de la prohibición que el alcalde le hiciera al regidor, Hebert Muñoz Cornejo, de seguir atendiendo en la antesala del despacho de alcaldía, facilidad que le habían concedido ante la dificultad física del concejal para desplazarse, por lo que tiene que usar muletas.

Es por ello que desde el inicio de la actual gestión edil se le cedió el mencionado lugar para la realización de sus labores, por el complicado acceso que tiene subir hasta la sala de regidores. Sin embargo, de buenas a primeras se le impide atender desde la mencionada oficina, por lo que la medida se asomó como un acto presumible de discriminación.

La respuesta no se hizo esperar. Las autoridades municipales, e incluso el propio alcalde, lo negaron en todos sus términos, pero la punta del iceberg ya había asomado, por lo que la Mesa de Lucha contra el Racismo y Otras Formas de Discriminación decidió intervenir, logrando no sólo que en 72 horas se restituya al regidor en un espacio accesible por donde pudo movilizarse y desde el cual continuó provisionalmente realizando su trabajo, sino también despertó la necesidad de impulsar un instrumento legal a nivel local que asegure el respeto sin distinción de todas las personas , algo que al final encontró respuesta.

Es así como el miércoles 16 de julio del 2008, en asamblea ordinaria, el pleno del Concejo Municipal de Sullana aprueba por unanimidad la Ordenanza Municipal 013-2008/MPS, la misma que prohíbe todo tipo de discriminación en la provincia y sus distritos. Esta norma entró en vigencia 23 días después, es decir el 8 de agosto de ese mismo año, por lo que los comentarios de elogios y agradecimientos no se hicieron esperar, pues Sullana se convirtió en la primera provincia de la región, en aprobar una ordenanza que prohíbe y sanciona todo tipo de exclusión. Pero ¿Realmente está dando resultados?


FLOR DE UN DÍA
Por triste que parezca, la discriminación en nuestra provincia sigue más vigente que nunca: los incontables atropellos que se cometen a diario hacia las personas de los grupos más vulnerables de la ciudad, dan cuenta de ello.

Los 257 casos de violencia familiar y sexual, que padecieron mujeres de la provincia durante los primeros 5 meses del año, según lo registrado por el Centro de Emergencia Mujer de Sullana, así como el maltrato casi a diario que sufren los miembros de la comunidad gay de la provincia a manos de malos elementos del SERENAZGO, la indiferencia y exclusión a las que son sometidas las personas infectadas con VIH en el propio Hospital de Sullana o el incumplimiento casi total del Art. 8º de la propia ordenanza, el cual establece que todo local abierto al público debe contar con un cartel que prohíba todo tipo de discriminación, son sólo algunos ejemplos que nos muestran que el logro conseguido con la aprobación y publicación de la ordenanza antidiscriminación, fue sólo flor de un día.

Y es que de hecho, pese a existir una norma que sanciona los actos discriminatorios, estos se siguen aceptando y tolerando, pues la escasa vigilancia y puesta en marcha de planes que aseguren su cumplimento aún no llegan ni siquiera a germinar. ¿A qué se debe esta falta de compromiso?.


ORDENANZA EN COMA
Para algunos activistas sociales de la provincia, todo lo que nace de forma improvisada o surge por imposición, siempre tiende a quedar encarpetado en los grandes volúmenes de documentos polvorientos que existen en la Municipalidad de Sullana, pues la desidia política, unida a los escasos mecanismos de vigilancia por hacer cumplir esta norma, la sentencian a un olvido permanente, del cual, a medida que pase el tiempo, será casi imposible rescatarla.

Parafraseando lo que dijo la vicepresidenta de la Asociación de Mujeres Marcavilcas, del distrito de Marcavelica, Lita Auca García, esta indiferencia es producto de la nula incidencia pública realizada, adherida a la mediocre importancia brindada por los diferentes actores sociales de la provincia. Por lo que lamenta que aún las mujeres sullaneras, sobre todo las de zonas rurales, sigan siendo blanco de actos discriminatorios, engendrados en el seno familiar y materializados a través de golpes, insultos y violaciones sexuales.

A pesar de la existencia de la ordenanza antidiscriminación, las personas con discapacidad en la provincia, otro de los grupos vulnerables que existe, continúan siendo los históricamente excluidos. Pues el desacato a las leyes que los protegen, la indiferencia y maltrato que padecen en muchas instituciones públicas y privadas de la provincia, refleja para Roger Silvestre Farfán, jefe de la Oficina Municipal de Atención a la Persona con Discapacidad (OMAPED) de Sullana, la insensatez por no querer reconocer y aceptar sus derechos.

Estas transgresiones se siguen presentando, al dilatarse por un mes la entrega de la constancia de discapacidad que proporciona el Hospital de Apoyo de Sullana, al no respetarse la atención preferencial en los Bancos, al no cumplir la propia Municipalidad de Sullana con el dispositivo legal de contar con el 3% de personas discapacitadas en la lista total de trabajadores, y no sólo tener trabajando a 10 de ellos de un total de 600, al no empezar casi todas las instituciones públicas y privadas con el acondicionamiento de infraestructura que permita un mejor acceso para estas personas, al no contar en la provincia con una escuela integral para discapacitados, cuando el número de estos sobrepasa los 800 miembros, sólo en la ciudad de Sullana y al seguirse cometiendo atropellos y burlas en plena vía pública, nos hace especular la lejanía en la que nos encontramos por ver cumplido ese sueño de respeto y aceptación cabal de estos hombres y mujeres.

Esta norma con sólo dos años de existencia, ya se encuentra en cuidados intensivos, pues el temprano atropello a su fiel cumplimiento, ha permitido que esta medida colisione ante el férreo muro de la indiferencia.


EL ESTIGMA
Esta inapetencia enumerada en los distintos casos segregantes que existen en nuestra provincia, tal y como lo remarca el presidente de la Asociación Movimiento Homosexual Bellavista (AMOHOBE), Juan Manuel Becerra Rojas, cada día cobra más fuerza.

Para este líder social la homofobia se encuentra más latente que nunca, y aunque exista una ordenanza que prohíba todo tipo de discriminación, a la cual considera inoperante y paradójicamente excluyente, por no nombrarlos específicamente, se siguen cometiendo maltratos y humillaciones sobre quienes forman parte del grupo LGTB (Lesbianas, gays, travestis y bisexuales).

La forma burlona como se dirigen a ellos, las humillaciones que sufren cuando se identifican con su nombre social o las limitaciones que encuentran para ingresar a establecimientos públicos o privados, dan cuenta del extenso camino que aún falta recorrer, antes de ver a este frágil grupo aceptado y reconocido como tal. Sólo basta abrir el archivo de denuncias discriminatorias que tiene “Mañuco“, sobrenombre popular de Manuel Becerra, para darnos cuenta que la homofobia sigue presente.

De todas estas imputaciones, fue sólo una la que me llamó la atención, no por el grado de violencia explícita, sino por lo difícil que es para mí, un estudiante recién egresado en ciencias de la comunicación, conocer como un medio masivo de comunicación pudo cometer una humillación flagrante, contra un miembro de la comunidad gay.

El acontecimiento se produjo el jueves 21 de enero de este año, un miembro de la comunidad gay de Sullana llama a una de las emisoras más sintonizadas de la provincia, Radio “San Francisco”, para participar telefónicamente en la elección de una canción. Sin embrago, la “estrechez mental” del locutor Manuel Purizaca, quien tenía a cargo el espacio radial de 7 a 8 de la noche, le prohíbe participar por el simple hecho de identificarse con sus nombre social, diciéndole textualmente que no lo podía atender, calificándolo de raro.

La respuesta de indignación por parte de esta comunidad, no se hizo esperar, el presidente de AMOHOBE, les hizo llegar una carta de disconformidad sobre lo sucedido, escrito al cual tuve acceso, y del que jamás se obtuvo respuesta.

En el afán por conocer qué medidas emprendió la emisora luego de recibir la esquela, me comuniqué telefónicamente con la administradora de la radio en mención, a quién estuvo dirigida la carta, Magaly Villegas, quien dijo desconocer la misiva, pero que según información del programador de la emisora, todo fue parte de una broma, como si humillar públicamente a una persona respondiera al fin educador que tiene todo medio de comunicación.

Ejemplos como este encontramos a diario, algunos denunciados como el caso de Harim Andrade, un travesti piurano que denunció la discriminación sufrida en un centro de diversión nocturno de Piura, y otros que prefieren mantenerse ocultos por el temor de seguir siendo humillados, fruto de ese prejuicio tonto que aún se sigue fomentando hacia los y las homosexuales.


TRABAJO INCIPIENTE
Y es que actualmente los 12 artículos de la ordenanza antidiscriminación, son letra muerta. Si hacemos un recuento de cuales han sido sus logros, no encontraremos ninguno, salvo de haberse publicado, pues ni la propia Municipalidad de Sullana educa con el ejemplo.

Ninguno de sus ambientes tiene cartel que especifica “En este local esta prohíba la discriminación”, requisito establecido en el Art. 8º de la propia norma, el cual nunca se ha cumplido en ninguno de los establecimientos abiertos al público, a pesar que su incumplimiento expone sanciones, por el contrario muchos de los locales que brindan esparcimiento al público, sobre todo los ubicados en la Av. José de Lama cuadra 15 , continúan colocando avisos o dando invitaciones, en las cuales se incluye la afirmación: “Se Reserva el Derecho de Admisión”, frase discriminatoria no regulada en la Ley 27049, pues su artículo 1, establece que los establecimientos comerciales y, en general, toda entidad que provea servicios o bienes al público, se encuentran prohibidos de llevar a cabo prácticas discriminatorias que impidan el ingreso de las personas por motivo de raza, sexo, nivel socioeconómico, religión o de cualquier otra índole, algo que evidentemente no se está cumpliendo.

Los locales comerciales en pleno centro de la ciudad, continúan colocando avisos en donde se solicitan trabajadores “buena presencia” o se pide incluir foto reciente en el currículum vitae, requisitos que van en contra de la Ley 26772 sobre ofertas de empleo, la cual prohíbe la presencia de requisitos discriminatorios y señala la necesidad de causales objetivas para seleccionar al personal. Sin embrago, nadie sanciona tales atropellos.

Actualmente nadie sanciona esto, y hasta es difícil pedirlo, pues no vamos a pretender el cumplimiento de una norma que ni siquiera el propio gerente de Desarrollo Social de la municipalidad conoce bien, o esperar la respuesta inmediata de funcionarios municipales que impedían la publicación de la Ordenanza Municipal Nº 05-2009/MPS, la misma que establecía designar al jefe de la oficina de atención a las personas con discapacidad de la Municipalidad, previa evaluación de una terna de personas con discapacidad que reúnan las condiciones de idoneidad para el cargo, por el simple hecho de no dar “rentabilidad” alguna a la entidad, hechos que nos hacen reflexionar la lentitud con la que se viene asumiendo la norma.

Si a esto le sumamos el nulo conocimiento que tiene la población sobre la ordenanza, nos encontramos sobre una de las tantas normas que si no se activa ahora, caerá en el buzón eterno del olvido.

Activarla es difícil, pero no imposible. Lo que se requiere, es un trabajo comprometido de todos los actores de la sociedad, el mismo que esté articulado a una cultura de valores y principios de equidad y respeto hacia los demás, que cada uno debe empezar a cultivar.


OTRAS RÉPLICAS
En la Provincia de Piura, existen otros modelos fallidos de continuar con el ejemplo que a medias ha hecho la municipalidad de Sullana. Ahí encontramos a la Municipalidad Distrital de Catacaos, entidad edil que aprobó el 26 de febrero del 2008, su Ordenanza Municipal Nº 017-2008-MDC/A, la misma que prohíbe todo tipo de discriminación en el mencionado distrito. Sin embargo, la norma hasta ahora no ha sido publicada en un diario oficial, con lo que su vigencia tiene que seguir esperando hasta que las autoridades cataquenses decidan presupuestar su publicación.

En Chulucanas, también se quiso emular lo hecho en Sullana y Catacaos, pero, las acciones de lucha por conseguirla sufrió calambres, pues los supuestos líderes que abanderaban la propuesta, terminaron siendo simples caudillos, a los que sólo les importaba sus propios interés. Las acciones se paralizaron y la iniciativa de impulsar una ordenanza antidiscriminación en este distrito, paso a “dormir el sueño de los justos”.


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Producido por: Luis Arancibia, Nelson Peñaherrera y Juan Manuel Reyes.
Edición por: Luis Correa y Nelson Peñaherrera.

Con informaciones de Roberto Saavedra en Chulucanas.

Agradecemos la colaboración de Kelman Saavedra y Gladys Reyes en la ciudad de Piura; y Daysi Chero en Catacaos.
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