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CIUDAD DE SULLANA-- Desde hace casi
dos años, la
Municipalidad Provincial de Sullana se vio obligada a decretar una
ordenanza que prohíba todo tipo de discriminación en la provincia, ello
a consecuencia del escándalo mediático suscitado a raíz de la
prohibición que el alcalde le hiciera al regidor,
Hebert Muñoz Cornejo, de seguir atendiendo en la antesala del
despacho de alcaldía, facilidad que le habían concedido ante la
dificultad física del concejal para desplazarse, por lo que tiene que
usar muletas.
Es por ello que desde el inicio de la actual gestión edil se le cedió
el mencionado lugar para la realización de sus labores, por el
complicado acceso que tiene subir hasta la sala de regidores. Sin
embargo, de buenas a primeras se le impide atender desde la mencionada
oficina, por lo que la medida se asomó como un acto presumible de
discriminación.
La respuesta no se hizo esperar. Las autoridades municipales, e
incluso el propio alcalde, lo negaron en todos sus términos, pero la
punta del iceberg ya había asomado, por lo que la
Mesa de Lucha
contra el Racismo y Otras Formas de Discriminación decidió
intervenir, logrando no sólo que en 72 horas se restituya al regidor en
un espacio accesible por donde pudo movilizarse y desde el cual continuó
provisionalmente realizando su trabajo, sino también despertó la
necesidad de impulsar un instrumento legal a nivel local que asegure el
respeto sin distinción de todas las personas , algo que al final
encontró respuesta.
Es así como el miércoles 16 de julio del 2008, en asamblea ordinaria,
el pleno del Concejo Municipal de Sullana aprueba por unanimidad la
Ordenanza Municipal 013-2008/MPS, la misma que prohíbe todo tipo de
discriminación en la provincia y sus distritos. Esta norma entró en
vigencia 23 días después, es decir el 8 de agosto de ese mismo año, por
lo que los comentarios de elogios y agradecimientos no se hicieron
esperar, pues Sullana se convirtió en la primera provincia de la región,
en aprobar una ordenanza que prohíbe y sanciona todo tipo de exclusión.
Pero ¿Realmente está dando resultados?
FLOR DE UN DÍA
Por triste que parezca, la discriminación en nuestra provincia sigue más
vigente que nunca: los incontables atropellos que se cometen a diario
hacia las personas de los grupos más vulnerables de la ciudad, dan
cuenta de ello.
Los 257 casos de violencia familiar y sexual, que padecieron mujeres
de la provincia durante los primeros 5 meses del año, según lo
registrado por el Centro de Emergencia Mujer de Sullana, así como el
maltrato casi a diario que sufren los miembros de la comunidad gay de la
provincia a manos de malos elementos del SERENAZGO, la indiferencia y
exclusión a las que son sometidas las personas infectadas con VIH en el
propio Hospital de Sullana o el incumplimiento casi total del Art. 8º de
la propia ordenanza, el cual establece que todo local abierto al público
debe contar con un cartel que prohíba todo tipo de discriminación, son
sólo algunos ejemplos que nos muestran que el logro conseguido con la
aprobación y publicación de la ordenanza antidiscriminación, fue sólo
flor de un día.
Y es que de hecho, pese a existir una norma que sanciona los actos
discriminatorios, estos se siguen aceptando y tolerando, pues la escasa
vigilancia y puesta en marcha de planes que aseguren su cumplimento aún
no llegan ni siquiera a germinar. ¿A qué se debe esta falta de
compromiso?.
ORDENANZA EN COMA
Para algunos activistas sociales de la provincia, todo lo que nace de
forma improvisada o surge por imposición, siempre tiende a quedar
encarpetado en los grandes volúmenes de documentos polvorientos que
existen en la Municipalidad de Sullana, pues la desidia política, unida
a los escasos mecanismos de vigilancia por hacer cumplir esta norma, la
sentencian a un olvido permanente, del cual, a medida que pase el
tiempo, será casi imposible rescatarla.
Parafraseando lo que dijo la vicepresidenta de la Asociación de
Mujeres Marcavilcas, del distrito de Marcavelica, Lita Auca García, esta
indiferencia es producto de la nula incidencia pública realizada,
adherida a la mediocre importancia brindada por los diferentes actores
sociales de la provincia. Por lo que lamenta que aún las mujeres
sullaneras, sobre todo las de zonas rurales, sigan siendo blanco de
actos discriminatorios, engendrados en el seno familiar y materializados
a través de golpes, insultos y violaciones sexuales.
A pesar de la existencia de la ordenanza antidiscriminación, las
personas con discapacidad en la provincia, otro de los grupos
vulnerables que existe, continúan siendo los históricamente excluidos.
Pues el desacato a las leyes que los protegen, la indiferencia y
maltrato que padecen en muchas instituciones públicas y privadas de la
provincia, refleja para Roger Silvestre Farfán, jefe de la Oficina
Municipal de Atención a la Persona con Discapacidad (OMAPED) de Sullana,
la insensatez por no querer reconocer y aceptar sus derechos.
Estas transgresiones se siguen presentando, al dilatarse por un mes la
entrega de la constancia de discapacidad que proporciona el Hospital de
Apoyo de Sullana, al no respetarse la atención preferencial en los
Bancos, al no cumplir la propia Municipalidad de Sullana con el
dispositivo legal de contar con el 3% de personas discapacitadas en la
lista total de trabajadores, y no sólo tener trabajando a 10 de ellos de
un total de 600, al no empezar casi todas las instituciones públicas y
privadas con el acondicionamiento de infraestructura que permita un
mejor acceso para estas personas, al no contar en la provincia con una
escuela integral para discapacitados, cuando el número de estos
sobrepasa los 800 miembros, sólo en la ciudad de Sullana y al seguirse
cometiendo atropellos y burlas en plena vía pública, nos hace especular
la lejanía en la que nos encontramos por ver cumplido ese sueño de
respeto y aceptación cabal de estos hombres y mujeres.
Esta norma con sólo dos años de existencia, ya se encuentra en cuidados
intensivos, pues el temprano atropello a su fiel cumplimiento, ha
permitido que esta medida colisione ante el férreo muro de la
indiferencia.
EL ESTIGMA
Esta inapetencia enumerada en los distintos casos segregantes que
existen en nuestra provincia, tal y como lo remarca el presidente de la
Asociación Movimiento Homosexual Bellavista (AMOHOBE), Juan Manuel
Becerra Rojas, cada día cobra más fuerza.
Para este líder social la homofobia se encuentra más latente que nunca,
y aunque exista una ordenanza que prohíba todo tipo de discriminación, a
la cual considera inoperante y paradójicamente excluyente, por no
nombrarlos específicamente, se siguen cometiendo maltratos y
humillaciones sobre quienes forman parte del grupo LGTB (Lesbianas,
gays, travestis y bisexuales).
La forma burlona como se dirigen a ellos, las humillaciones que sufren
cuando se identifican con su nombre social o las limitaciones que
encuentran para ingresar a establecimientos públicos o privados, dan
cuenta del extenso camino que aún falta recorrer, antes de ver a este
frágil grupo aceptado y reconocido como tal. Sólo basta abrir el archivo
de denuncias discriminatorias que tiene “Mañuco“, sobrenombre popular de
Manuel Becerra, para darnos cuenta que la homofobia sigue presente.
De todas estas imputaciones, fue sólo una la que me llamó la atención,
no por el grado de violencia explícita, sino por lo difícil que es para
mí, un estudiante recién egresado en ciencias de la comunicación,
conocer como un medio masivo de comunicación pudo cometer una
humillación flagrante, contra un miembro de la comunidad gay.
El acontecimiento se produjo el jueves 21 de enero de este año, un
miembro de la comunidad gay de Sullana llama a una de las emisoras más
sintonizadas de la provincia, Radio “San Francisco”, para participar
telefónicamente en la elección de una canción. Sin embrago, la
“estrechez mental” del locutor Manuel Purizaca, quien tenía a cargo el
espacio radial de 7 a 8 de la noche, le prohíbe participar por el simple
hecho de identificarse con sus nombre social, diciéndole textualmente
que no lo podía atender, calificándolo de raro.
La respuesta de indignación por parte de esta comunidad, no se hizo
esperar, el presidente de AMOHOBE, les hizo llegar una carta de
disconformidad sobre lo sucedido, escrito al cual tuve acceso, y del que
jamás se obtuvo respuesta.
En el afán por conocer qué medidas emprendió la emisora luego de recibir
la esquela, me comuniqué telefónicamente con la administradora de la
radio en mención, a quién estuvo dirigida la carta, Magaly Villegas,
quien dijo desconocer la misiva, pero que según información del
programador de la emisora, todo fue parte de una broma, como si humillar
públicamente a una persona respondiera al fin educador que tiene todo
medio de comunicación.
Ejemplos como este encontramos a diario, algunos denunciados como el
caso de Harim Andrade, un travesti piurano que denunció la
discriminación sufrida en un centro de diversión nocturno de Piura, y
otros que prefieren mantenerse ocultos por el temor de seguir siendo
humillados, fruto de ese prejuicio tonto que aún se sigue fomentando
hacia los y las homosexuales.
TRABAJO INCIPIENTE
Y es que actualmente los 12 artículos de la ordenanza
antidiscriminación, son letra muerta. Si hacemos un recuento de cuales
han sido sus logros, no encontraremos ninguno, salvo de haberse
publicado, pues ni la propia Municipalidad de Sullana educa con el
ejemplo.
Ninguno de sus ambientes tiene cartel que especifica “En este local esta
prohíba la discriminación”, requisito establecido en el Art. 8º de la
propia norma, el cual nunca se ha cumplido en ninguno de los
establecimientos abiertos al público, a pesar que su incumplimiento
expone sanciones, por el contrario muchos de los locales que brindan
esparcimiento al público, sobre todo los ubicados en la Av. José de Lama
cuadra 15 , continúan colocando avisos o dando invitaciones, en las
cuales se incluye la afirmación: “Se Reserva el Derecho de Admisión”,
frase discriminatoria no regulada en la
Ley 27049, pues su artículo 1, establece que los establecimientos
comerciales y, en general, toda entidad que provea servicios o bienes al
público, se encuentran prohibidos de llevar a cabo prácticas
discriminatorias que impidan el ingreso de las personas por motivo de
raza, sexo, nivel socioeconómico, religión o de cualquier otra índole,
algo que evidentemente no se está cumpliendo.
Los locales comerciales en pleno centro de la ciudad, continúan
colocando avisos en donde se solicitan trabajadores “buena presencia” o
se pide incluir foto reciente en el currículum vitae, requisitos que van
en contra de la
Ley 26772 sobre ofertas de empleo, la cual prohíbe la presencia de
requisitos discriminatorios y señala la necesidad de causales objetivas
para seleccionar al personal. Sin embrago, nadie sanciona tales
atropellos.
Actualmente nadie sanciona esto, y hasta es difícil pedirlo, pues no
vamos a pretender el cumplimiento de una norma que ni siquiera el propio
gerente de Desarrollo Social de la municipalidad conoce bien, o esperar
la respuesta inmediata de funcionarios municipales que impedían la
publicación de la
Ordenanza Municipal Nº 05-2009/MPS, la misma que establecía designar
al jefe de la oficina de atención a las personas con discapacidad de la
Municipalidad, previa evaluación de una terna de personas con
discapacidad que reúnan las condiciones de idoneidad para el cargo, por
el simple hecho de no dar “rentabilidad” alguna a la entidad, hechos que
nos hacen reflexionar la lentitud con la que se viene asumiendo la
norma.
Si a esto le sumamos el nulo conocimiento que tiene la población sobre
la ordenanza, nos encontramos sobre una de las tantas normas que si no
se activa ahora, caerá en el buzón eterno del olvido.
Activarla es difícil, pero no imposible. Lo que se requiere, es un
trabajo comprometido de todos los actores de la sociedad, el mismo que
esté articulado a una cultura de valores y principios de equidad y
respeto hacia los demás, que cada uno debe empezar a cultivar.
OTRAS RÉPLICAS
En la Provincia de Piura, existen otros modelos fallidos de continuar
con el ejemplo que a medias ha hecho la municipalidad de Sullana. Ahí
encontramos a la Municipalidad Distrital de Catacaos, entidad edil que
aprobó el 26 de febrero del 2008, su
Ordenanza Municipal Nº 017-2008-MDC/A, la misma que prohíbe todo
tipo de discriminación en el mencionado distrito. Sin embargo, la norma
hasta ahora no ha sido publicada en un diario oficial, con lo que su
vigencia tiene que seguir esperando hasta que las autoridades
cataquenses decidan presupuestar su publicación.
En Chulucanas, también se quiso emular lo hecho en Sullana y Catacaos,
pero, las acciones de lucha por conseguirla sufrió calambres, pues los
supuestos líderes que abanderaban la propuesta, terminaron siendo
simples caudillos, a los que sólo les importaba sus propios interés. Las
acciones se paralizaron y la iniciativa de impulsar una ordenanza
antidiscriminación en este distrito, paso a “dormir el sueño de los
justos”.
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