Un Soldado que había sido testigo
de lo que paso le dijo: “Señor hemos visto a Julián
merodeando por aquí” Don Damián entro en cólera y
dijo: “busquen a Julián y tráiganme a mi Hija sana y
salva y a Julián… ¡Mátenlo!”
Julián y Mía llegaron a la cueva
y se refugiaron ahí, los guardias de de Don Damián
los buscaron por toda la región y ni sus huellas
encontraron.
Tres años pasaron y Don Damián
seguía buscando a su Hija, mientras que Julián y Mía
eran súper felices en la soledad del bosque, sin que
nadie los moleste. Sus vidas en ese lugar eran
perfectas, solo eran ellos dos y su gran amor.
Cierta mañana mientras Julián se
baña en el rió que pasaba por el bosque llego Mía,
se acerco a la orilla y le dijo: “Julián necesito
hablar contigo” muy amablemente respondió Julián:
“Dime mi amor ¿Qué quieres decirme?” – “Estoy
embarazada” dijo alegremente Mía. Julián salto de
alegría por la noticia.
Mientras esto pasaba Don Damián
veía la forma de encontrar a Mía y en sus
desesperados intentos se cruzo con una bruja que le
comento que tenia un hechizo muy poderoso que haría
que su hija se desilusione de Julián y regresaría a
su casa.
Don Damián acepto que la bruja le
echara una maldición a Julián con tal de recuperar a
su hija. Julián y Mía estaban disfrutando de algunas
frutas que habías recolectado y de repente Mía cayo
al suelo Julián se acerco rápidamente a ella y al
tocarla se dio cuenta que tenia una fiebre muy alta.
Julián la recostó en su rustica
cama y buscaba la forma de que Mía se recupere pero
todos los intentos eran fallidos, Julián decidió
llevar a Mía a la ciudad a buscar a un curandero
para que ayude a Mía.
El curandero solo se limito a
explicar lo siguiente: “joven a ustedes los han
maldecido, y tienen una maldición muy potente, es la
maldición de la luna jamás podrán librearse de esa
maldición”
Julián le pregunto: “debe haber
una solución, tiene que haber una solución”. El
curandero solo se limito a decir: “lo siento pero no
hay cura, solo una persona podría hacer esto es la
bruja de la montaña y por los comentarios el jefe de
la comunidad a diario va ahí”
Julián cegado por la cólera fue
en busca de Don Damián a pedirle que le retire esa
maldición, pero no lo encontró, fue a la casa de la
bruja y esta solo le cerro la puerta diciéndole: “Yo
obedezco a mi señor, vete”.
Julián desesperado por la vida de
su amada regreso con ella a la cueva buscando una
solución pero lamentablemente Mía murió en sus
brazos.
Julián destrozado llevo el cuerpo
de Mía al cementerio y el mismo cabo la tumba para
darle un entierro digno y mientras Julián cavaba la
tumba pasaba Don Damián acompañado con miembros de
la nobleza de la comunidad.
Don Damián se acerco a Julián y
le pregunto: “Desgraciado donde esta mi hija” Julián
lleno de rabia y odio, y destapando el cuerpo de Mía
dijo: “ahí esta, es el resultado de tu odio hacia
mi”.
Don Damián al ver el cuerpo de su
hija entro en llanto y Julián dijo: “Ese es el
resultado de la maldición que tu nos echaste” –
“Mentira, yo no hice nada” respondió furioso Don
Damián. “Tu la mataste, porque ella quería casarse
con Justo, por eso la raptaste ¡ASESINO!” Replico
una y otra vez Don Damián.
Julián se le acerco y le dio un
puñetazo que lo tiro al suelo y le grito en su cara:
“Jamás le haría daño a Mía yo la amaba” La gente que
acompañaba a Don Damián empezaron a tirar piedras a
Julián gritándole asesino.
Julián corrió y se refugio en su
cueva lleno de dolor, rabia y cólera hacia todos los
de su comunidad, hacia todo el mundo.
Su corazón noble y bondadoso se
lleno de odio y maldad. Tanta maldad que empezó a
tomar forma física y el joven bueno se convirtió en
una criatura peluda y que todas las noches de luna
llena expresa el dolor de su alma. Esa criatura
hasta la actualidad se le puede ver, esa criatura es
el “lobo” que todas las noche en su famoso “Auuuu”
expresa su dolor en memoria de su amada.
Video Promocional de la
obra Teatral "El Lobo Solitario" escrita por
Juan Félix Cespedes Cortes