La bella
y la bestia
Quien
pensó que las asignaciones de Factortierra son
aburridas se equivocan… he aquí la odisea de nuestra
ultima odisea…
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| He aquí la hermosa Iglesia de Canchaque.
Para el Próximo viaje de madrugada, no
olvidare pedirle al padrecito un poco de
Agua bendita para que ningún espíritu invada
mi cama mas tarde. |
Los
Fantasmas se divierten (horror, horror)
Llegamos
al hotel y las chicas se fueron a un cuarto en el
segundo piso y el resto de los chicos en un cuarto
de abajo, aquí se suscitaron dos problemas, primero
que en ese cuarto solo habían tres camas, eso se
resolvió de la siguiente manera, Alex y Nelson en
una cama Alan en otra y yo en otra. El segundo
problema fue que después de apagar las luces me
empezaron a jalar la frazada, “deja dormir” le
reclame de manera muy amable y gentil ha aquel
espíritu travieso y juguetón que no tenia otra
grandiosa idea que no dejar dormir.
6 y media
de la mañana siento que alguien se había levantado
de su cama, por Dios solo llevaban cerca de tres
horas de sueño, abrí los ojos para ver quien es y me
di cuenta que era Alan, bueno admiro esa fuerza de
voluntad y formación que a pesar que habíamos tenido
un gran trajín y a las 6y media ya estaba de pie
como soldado listo para la acción. Mentalmente
aplaudí esa actitud y me di media vuelta logre
conciliar el sueño por 15 minutos mas después yo
también me levante y el resto de los muchachos
hicieron lo mismo.
7 y media
Alan, Alex, Nelson y yo estábamos listos, pero aun
nos quedaba esperar que las chicas bajen, claro eso
iba a demorar pues necesitaban echarse los tres
kilos de maquillaje que todas las mujeres
acostumbran a usar. Caballero a esperar.
10 horas
después, no mentira, una hora después las chicas
bajaron y fuimos a tomar desayuno, para variar me
moría de hambre. Ahí nomás fuimos al Terminal a
tomar un jugo y algo para llenar la tripa.
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| ¡Pobre catedral de Huancabamba!, Nelson
tomando clases de modelaje de la maestra
Candy... (¿O acaso se estaba preparando para
despegar?) |
¡Y que
no digan Chato!
Después
de disfrutar de nuestro rico desayuno y de encargar
nuestras armaduras de los caballeros del zodiaco,
digo de encargar nuestros equipajes nos dirigimos a
la plaza de armas de la Ciudad a comprar algunas
cosas antes de dirigirnos al albergue donde
llevaríamos acabo el taller.
En camino
a la plaza de armas empecé a ser victima de un
desgaste físico impresionante, cabe mencionar que
acá en Sullana hago mi deporte y de vez en cuando me
salgo a correr por las madrugadas, claro eso no
servia de nada, estaba en altura y mi cuerpo no
estaba adaptado así que era obvio que a penas daba
unos cuantos paso me cansaba.
Después
de unos minutos y de masticar unos chicles me
repuse, pero a la vez habíamos llegado a la plaza de
Armas. La hermosura de la plaza y combinada con la
Catedral era algo espectacular digna de unas fotos,
“Miren el pajarito otra vez”.
Terminado
lo que teníamos que hacer emprendimos la travesía de
regresar al hotel por nuestras cosas para dirigirnos
con dirección al albergue. Digo la Travesía pues aun
mi cuerpo no terminada de adaptarse a la altura,
caramba eso me pasa por medir solamente un metro
sesenta.
Llegamos
al hotel, agradecimos y a coger mototaxi para que
nos lleve al albergue, Candy, Liliana y Alex en una
moto y Alan, Nelson y yo en otra. La primera moto en
partir fue la de Liliana, tres minutos después salio
nuestra moto, mientras la moto nos llevaba al
albergue observaba la maravillosa ciudad de
Huancabamba.
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| Mismo lobo feroz tomando el atajo al
albergue a visitar a Caperucita modelo Candy
y su abuelita Liliana. Por cierto, alguien
puede decirle a fotógrafo que me señale el
albergue uf, uf, uf |
Y
lobito tomo el camino mas corto
Pronto la
moto se detiene en un lugar y observo bien delante
nuestro estaba la moto de Liliana y al costado de la
moto una gran subida muy empinada, observo también
que de la moto de Liliana se había bajado Alex,
entonces el de la moto dijo que necesitaba que
alguien se baje también para que la moto pueda subir
un tramo difícil para esperarnos arriba mientras el
que se bajaba tenia que subir a pie, eran como 5
metros el tramo no era muy largo tampoco.
Caballero
me baje y junto con Alex decidimos mandar a volar a
todo y subir ambos por dos atajos que habían
señalados que únicamente se podía transitar por
ellos a pie. Buena idea, mal resultado mi tres
metros del primer atajo ya no podía ni con mi alma,
parecía perro bóxer con la lengua afuera. Tanto me
faltaba el aliento que no podía decir palabra
alguna, hasta la garganta mental se me había secado.
No iba a
rendirme, tenia que seguir era la decisión que había
tomado así que caballero adelante nomás, pronto
empezamos el segundo atajo, por Dios el cuerpo me
pesaba y estaba haciendo un esfuerzo sobre humano
sentía como mi corazón latía como bombo en comparsa,
pero aquí tenia dos sentimientos mezclados la
adrenalina de subir y conocer algo que el resto no
lo haría por flojos y dos mi fobia a las serpientes,
creo que no me rendía por eso.
Hasta que
por fin llegamos al albergue, a primera vista era
acogedor, aunque no aparentaba lo que era, pues por
fuera se veía pequeño pero no era así.
Yo
imaginaba que el albergue era un lugar parecido a un
Hotel, que era un Lugar céntrico y en una zona muy
accesible para la ciudad. Pues nunca más vuelvo a
imaginar en estos viajes.
El
albergue si bien es cierto era bonito, era acogedor,
lo malo era que quedaba en la cima de un cerro cuyo
camino era muy empinado y lo peor de todo es que
quedaba al costado del cementerio. Lindo lugar para
darse la siesta eterna.
CONTINUARA... |