La reina amarilla, Josselyne Cruz, y
la reina verde, Marcela Celi, listas
para darse el chapuzón inicial.
Equipo FACTORTIERRA
Advocacy
Sullana .. Los carnavales solían ser
esperados con ansia todos los años, quién sabe
si como una manera de aplacar el calor, o para
gozar de un tato de sana diversión.
Los carnavales, que suelen celebrarse entre
finales de enero e inciios de febrero, coinciden
con la temporada más cálida en el norte del
Perú.
No hay nada de particular en la costumbre
sullanera; bandos de chicos o chicas mojan a sus
opuestos en algo que semeja los juegos de
estrategia, donde las emboscadas y asaltos
(entendidos en su acepción más inocente) están a
la orden del día... y de la noche.
Sin embargo, con los años, las cosas fueron
casi degenerando y muchas situaciones que
rayaron en el vandalismo, obligaron a las
autoridades a restringir y más recientemente a
prohibir el juego.
El ex-subprefecto de Sullana, José Carlos
Carrasco, dice que se debe a que al clima de
inseguridad que vive la ciudad de Sullana, un
juego descontrolado de carnvales iba a generar
cierto caos.
Sin embargo, una reciente iniciativa juvenil
animó a Carrasco a flexibilizar la medida y
pensar que por un día una simple costumbre
podría transformarse en una de las fiestas más
bonitas y acogedoras de Piura.
Inspirados en la pista dada por la abuela de
uno de nuestros investigadores, comenzamos a
recrear los carnavales de antaño en Sullana.
Miríadas de chicos y chicas esperándose
mutuamente para mancharse o empaparse, Todo el
mundo participaba.
Antes de miércoles de ceniza, el Club Unión
ofrecía la fiesta de carnvales más concurrida de
la ciudad, donde la música y el sonido de los
cohetes se confundía. En muchos sectores de la
ciudad, quienes no podían ir al Unión, armaban
su propia fiesta.
La tradición se mantuvo hasta hace unos
veinte años. La introducción mode los
luaus en la playa de Colán, Paita (unos 40
km al oeste) movió al antiguo público de las
fiestas grandes hacia otros lugares, y en el
resto de la ciudad, la tradición se redujo al
corte de la yunza o cortamonte.
En los años más recientes, esta costumbre
simplemente desapareció.
Que el burro comience a andar
Un jumento como éste, o quizás éste
mismo, volverá a halar la carreta de una
de las reinas. El burro es considerado
el animal tradicioanl de Piura, y es muy
común hallarlo en todas partes.
Esa es la forma cómo Gutiérrez comienza a
contar que una calurosa noche de verano de 2006,
los chicos decidieron jugar carnaval, y
comenzaron a mojarse.
Como el resultado dejó sabor a revancha,
planificaron un nuevo encuentro con reglas: dos
bandos, uno verde, otro amarillo, cada uno con
su reina y comparsa.
Como Jardín limita con Loma de Teodomiiro una
antigua villa campesina integrada al área
metropolitana de Sullana, ambos bandos
contactaron a agricultores y contrataron sendos
burros con sus carretas para pasear a las
reinas.
El bullicio congregó a los vecinos y algunos
foráneos que participaban de una parrillada en
la plataforma deportiva.
Ambos equipos desfilaron, al llegar a un
extenso plano de arena (casi toda la
urbanización aún carece de asfalto) los
capitanes de ambos equipos decidieron lo
último.... entonces, las reinas se saludaron, se
mojaron... y comenzó la batalla.
Pero que vengan todos
Por cuestiones de neutralidad, no diremos
quien ganó aquella vez, pero la idea emocionó a
muchos cincuentones quienes creyeron que las
mejores épocas de su vida regresaban por un
instante.
Inmediatamente la gente de AJR Jardín creyó
conveniente darles el gusto y ahora se encuentra
organizando una gran celebración de carnavales
para el 17 de febrero próximo.
Pero para darle un aspecto significativo,
quisieron resaltar el caracter inclusivo del
carnaval y organizar una fiesta donde nadie
quede fuera, y al decir nadie, se refieren a que
ningún criterio de discriminación sea usado.
"Incluso pueden participar discapacitados
dentro de la comparsa", dice Gutiérrez,
recordando el reglamento que se redactó para el
Súper Carnaval Sullana 2007, una actividad hecha
al estilo cinematográfico de AJR Jardín (otras
experiencias incluyen transformar la plataforma
deportiva en un escenario, un salón de
conferencias y una gran discoteca, y una casa
abandonada en una residencia embrujada con
cementerio incluido).
En la producción asociaron a FACTORTIERRA,
que posee su sede principal en Jardín, y es el
único territorio neutral para este celebración,
desde que de nuevo el lado este es amarillo y el
lado oeste es verde. Nuestra sede queda en el
lado amarillo.
FACTORTIERRA, a su vez, está consultando a la
Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, con
la que maneja un proyecto para combatir la
discriminación, y están asesorando a ambos
bandos dando soporte metodológico y una que otra
idea para sus comparsas.
Ambos bandos ya anunciaron estrategias,
números sorprendentes y hasta fórmulas secretas.
Será una fiesta de comparsas, colores,
personajes,´música y la tradicional yunza, o
árbol que se corta, y quien lo hace tendrá que
reponerlo el año entrante.
(Los organizadores dijeron que por respeto al
medio ambiente no usarán árboles naturales sino
que mandarán a hacer uno con material
reciclado.)
Y todos, absolutamente todos, están
invitados: prohibido excluirse.