PRESENTACIÓN ESPECIAL
En esta historia:
El silbido de Chicho |
¡Brrrrrrr! |
Retornemos
Tambogrande – El
17 de junio, algunos amigos estudiantes y yo sentimos las ganas de
romper con el mito del Puente de las Lizas y los Peroles de San
Francisco, en Tambogrande.
La tradición dice que a
medianoche, ninguna persona puede transitar por esos lugares,
porque se aparece el diablo y se la lleva.
Todas las personas que
visitan esta zona turística, sólo disfrutan de estos paisajes en
el día; nadie, por temor, se ha quedado toda la noche alli.
Como curiosos que
somos, y para saber qué pasaba realmente (ninguno, excepto yo,
creía en lo sobrenatural) , hemos fuimos a la aventura de pasar la
noche allí.
En esta historia:
El silbido de Chicho |
¡Brrrrrrr! |
Retornemos
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| Arriba: Caminando antes de llegar a los
peroles. Nos rodea el bosque seco aún en crecimiento. Abajo:
Hace frio, y estoy lejos de casa... y es hora de encender el
fuego si no queremos tiritar. |
Tras esperar a que el
grupo estuviera completo, salimos todos de Tambogrande a las
17:30, y llegamos a Cruceta, unos 15 km al norte, media hora
después.
Allí compramos las
cosas que nos hacían falta, como combustible y comida, y a las
18:30, partimos hacia los peroles, a los que llegamos al
anochecer. Mientras unos disponían la comida, el resto buscaba
leña para la fogata
Todos pudimos sentarnos
a comer alrededor de la fogata a las 20:00, y comenzamos a contar
historias de lo que la gente decía de ese lugar.
De repente
escuchamos un silbido. Yo tuve miedo, de verdad, pensé que ya
había llegado mi hora…hasta que uno de los chicos reconoció el
tono, y exclamó: "¡Ese es Chicho!”.
En esta historia:
El silbido de Chicho |
¡Brrrrrrr! |
Retornemos
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| ¿A quién se le ocurre bañarse en los peroles
a las 10 de la noche y con semejante frío? Bueno, a los de la
foto sí se les ocurrió. "E-e-e-est-t-t-a r-r-r-ri-c-c-c-a",
dijeron al salir. |
Este último amigo se
nos integró una hora después junto con un muchacho que vive en la
zona, quien nos invitó a bañarnos a esa hora, y con todo el frío
que corría. Nos bañamos, fue divertido, gozamos.
Pero después del baño,
regresamos a calentarnos a la fogata, pues el frío comenzaba a
aumentar.
La conversación de esa
noche giró alrededor de apariciones y espantos. Lo que más nos
emocionó fue la vista espectacular de las estrellas y la luna
radiante, junto al sonido del agua.
El fuego se apagaba.
Acompañé a Chicho a buscar más leña. Era muy tarde. Entonces,
oímos las voces de una niña y de una mujer. Yo salí disparado,
total, Chico es mucho más valiente.
Eso si fue emocionante,
aunque creo que en realidad aluciné.
En esta historia:
El silbido de Chicho |
¡Brrrrrrr! |
Retornemos
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| Arrullados por la naturaleza... y por nuestro
fotógrafo, iniciamos un nuevo día. Yo aparezco dormido con
casaca negra, justo en el extremo derecho de la foto. |
Amaneció. Fue una
mañana muy bonita. Fuimos a ver la belleza de la naturaleza. Como
algunos de los chicos eran extranjeros, se emocionaron mucho con
la vista.
A las 10:00, decidimos
regresar a Tambogrande, pues se celebraba el Día del Padre.
Nos tomó mucho tiempo
encontrar una movilidad, pero durante la caminata, vimos muchas
escenas de campo, con sus animales y plantas.
En un cruce, cerca de
Cruceta, comimos cebiche de caballa y sudado de cabrillón, que son
típicos de la zona.
No se nos apareció el
diablo, ni nadie –excepto Chicho—, pero disfrutamos como nunca de
lo bella que es la naturaleza.
En esta historia:
El silbido de Chicho |
¡Brrrrrrr! |
Retornemos
Los
integrantes del campamento dedicaron esta actividad a Tambogrande,
pueblo luchador. |