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Baile de esferas

El cielo no es sólo parte de nuestro ecosistema; es un inquieto artista que no deja de sorprendernos.

 

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09/04/05 12:26:20 -0500  Versión texto / impresora

Eclipse parcial de sol, del 8 de abril de 2005, tal como se vio de Lima a las 17:34 tiempo local. Espectáculos como estos, se ven muy pocas veces.

Presiona aquí para ver la secuencia completa

Lima – Durante mucho tiempo, cuando el mundo quería encontrar respuestas miraba al cielo, y lo único que hallaba eran prodigios que los aterraban en vez de esperanzarles.

 

De ese modo, durante mucho tiempo cometas, estrellas fugaces, halos, auroras y eclipses han tenido una connotación muy nefasta: reyes a punto de morir, grandes derrotas, hambrunas y sequías.

 

La ciencia aportó el componente más racional al tema: todo era simples comportamientos físicos sencillos (bueno, a su nivel) de explicar.

 

Aunque muchos interpretaron el eclipse del 8 de abril último –doce horas antes Juan Pablo II había sido sepultado en Ciudad del Vaticano—como una señal de lo que podría venir en la Iglesia Católica, uno de los grupos de poder más grandes del planeta, otros no resistieron la necesidad de parar todo, correr a las ventanas y observar el fenómeno.

 

Nuestro diseñador quiso ilustrar acá que pasó el 8 de abril pasado. La Luna pasó entre la Tierra y el Sol; pero su cono de sombra era tan lejano, que observadores en Miami o Panamá, vieron que la Luna no cubría al Sol totalmente, dejándole ver como un anillo. Observadores alrededor del cono de sombra, como en Lima, lo vieron en su versión parcial.

Un eclipse se produce cuando un astro se interpone ante otro, impidiendo su visibilidad, dependiendo de la ubicación de quien observa el fenómeno.

 

En este caso, el eclipse de sol se produce cuando la luna pasa delante de nuestra estrella madre, y al proyectar su sombra sobre la tierra, da la impresión de ocultarle total o parcialmente.

 

Existe también la posibilidad de que la órbita de la luna esté tan lejos, que su cono de sombra no se afirme totalmente sobre la tierra. Entonces, quien observa verá que el disco lunar no cubre totalmente al sol, sino que deja ver como un anillo; por eso, ese tipo de eclipse se llama anular.

 

Hay por lo menos un eclipse solar por año y otros tres lunares (en este caso, la tierra se interpone entre la luna y el sol, y, lógicamente, sólo se observa de noche), varios de ellos tan breves o de poca importancia que sólo se anuncian entre la comunidad científica.

 

Pero cuando ya se trata de un corredor de sombra más grande –este eclipse comenzó en Anchorage, Alaska, y terminó sobre la selva del Brasil—, la cosa se anuncia y se busca que todos contemplen esta maravilla de la naturaleza.

 

En Lima, el eclipse pasó desapercibido como en casi todo el país. Por eso, si no lo has visto por que no has tenido el valor de parar y ver, o simplemente no has tenido el valor, aquí te lo tenemos registrado.

 

Sólo para todo lo que estás haciendo y contempla. A veces los mejores espectáculos sólo se dan en la naturaleza.

 

Con informes de Nelson Peñaherrera en Lima.

©2005 NPC

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© 2005 Nelson Peñaherrera Castillo. Derechos Reservados.

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Ver eclipses

 

Las fotografías de este artículo se lograron con una cámara digital y un filtro de oscurecimiento simple y el zoom al máximo. Las fotos se tomaron desde el centro de la ciudad de Lima, con condiciones de tiempo fluctuantes. Como ya comenzó el otoño, cierta nubosidad impidió tener una imagen clara del astro.

 

Posteriormente los editores gráficos de bioespacio compusieron las fotos de tal modo, que se pueda apreciar la secuencia en fracciones de 1/30 de segundo.

 

Los eclipses no pueden ser observados a simple vista debido a que la radiación solar quema la retina (la membrana que es estimulada cromáticamente para que podamos ver) y produce lesiones permanentes en el ojo.

 

Es necesario premunirse de filtros especiales, que tampoco ofrecen mucha garantía. Los oftalmólogos recomiendan ver al sol con estos filtros durante 10 segundos, descansar medio minuto, y volver a verlo. Los anteojos oscuros y los vidrios ahumados tampoco son seguros.

 

Para mayor información contáctate con tu sociedad de astronomía local o tus maestros o profesores de Ciencias. También puedes escribirnos a nelson_p@yahoo.com

 

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Las fotografías originales de este artículo están producidas en copias digitales de alta resolución, disponibles a la venta. Para compras y licenciamiento, contáctate con Víctor Gutiérrez, encargado de mercadeo, al (51-1)99261071, o a npcpop@yahoo.com

 

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