Todos los hechos ocurrieron el sábado 31 de marzo de 2001.

7:00  
Godofredo García y su hijo Ulises partieron de la ciudad de Piura rumbo a la finca familiar en Somate Bajo, Sullana, distante a unos 70 km. Iban en su propia camioneta.

La noche anterior había llovido muy fuerte, y los caminos cercanos a la propiedad eran de arcilla seca.

La precipitación la había convertido en barro, por lo que Ulises, quien conducía la camioneta, tuvo que ir a baja velocidad.

Como los sábados se suele pagar a los peones, ambos llevaban un aproximado de 200 dólares.

8:00
Ambos  llegan al área de Somate Bajo, y se internan por uno de los caminos vecinales.

8:05
Se cruzan con Asdrúbal Zapata Atocha, quien conducía una bicicleta, en sentido contrario.

8:15
Ulises advierte que hay una hojarasca bloqueando el camino. Reduce la velocidad con la intención de bajar a remover el obstáculo.

Justo en ese momento, aparece un sujeto encapuchado, de entre los matorrales, alza un revólver, y dispara contra Godofredo García, impactándole limpiamente en el corazón. El paraje elegido para la emboscada solía estar vacío y lleno de vegetación alta.

8:20
Luego de asegurarse que Godofredo estaba inconsciente, y ytras pedir, sin mucho interés, el dinero de los jornales, el encapuchado ordena ponerlo en la tolva, se sube al asiento del copiloto, y apuntando con el arma a Ulises, le obliga a conducir hacia el cerro Somatillo.

8:25
En la puerta de la finca García, situada a un kilómetro de la escena del crimen,  los peones ven pasar la camioneta a toda velocidad, pero no advierten qué pasa, aunque les extraña el hecho.

8:30
Al llegar a la base del cerro, el encapuchado baja de la camioneta y escapa hacia un terreno eriazo administrado por la familia García.

Al verse libre de la amenaza, Ulises intenta reanimar a su padre, sin éxito
8:35
Ulises regresa hacia su propiedad, comunica el hecho, asigna a un peón para que lo acompañe, y emprende veloz camino hacia la ciudad de Sullana, situada a 30 km.
Paralelamente, el encapuchado sale de su escondite y se descubre el rostro. Una pastora, que entonces tenía 13 años de edad, y había visto todo el despliegue, se da cuenta que se trata de Meléndez Zapata Atocha, entonces 22, quien huye hacia una de las faldas del cerro,a toda prisa.

8:45
En su carrera hacia su casa, situada justo al sur de la finca García, otras dos personas lo divisan.

9:15
Ulises y el peón llegan, con Godofredo,  a Emergencia del Hospital de Sullana. Demoran en atenderlo. Cuando por fin lo examinan, se dan cuenta que está muerto.  El hijo del líder asegura que, cuando conducía a Sullana, tenía la impresión que su padre aún respiraba.

9:45
Tras avisar a la familia,desde Sullana,  Ulises reporta el hecho a Radio Cutivalú de Piura. Al mismo tiempo, en el Centro de Servicios Somate, Meléndez llama a un teléfono celular de La Libertad.

10:00
Factortierrra news, que entonces se llamaba factortierra-LI, recibe el primer reporte.

Hay varios hechos previos al día del crimen que quedaron sueltos, entre ellos, dos sucesivas visitas de personal presuntamente vinculado a Minas Buenaventura, pero con sede en Las Lomas, Piura.

Las dos visitas fueron malamente recibidas por Godofredo, y en la segunda, expulsó a los mineros casi a empellones.

Diez años después, una empresa minera con sede en Las Lomas –que no es Buenaventura- se ve involucrada en un crimen múltiple pero con el mismo modus operandi.

Según las autoridades peruanas, la empresa tiene más de 15 años de operaciones.

Actualmente, la propiedad García, que fue embargada debido a deudas,  ha sido tomada por la minería artesanal. El cerro, que tanto defendió exitosamente Godofredo, es el principal yacimiento.

La minería artesanal se ha visto envuelta en varios asaltos y asesinatos con el mismo sistema con que García fue victimado. Ninguno ha sido resuelto.

Meléndez Zapata fue sentenciado a 30 años de cárcel, por asalto con subsecuente muerte, que lo cumple en el penal de Río Seco, Piura. participó en un motín en oposición a su traslado a un penal de mayor seguridad en Picsi, Lambayeque.

Además del testimonio de la testigo ocasional, Ulises tenía la percepción que se trataba de Zapata debido a los ojos claros que pudo ver tras el pasamontañas, además de su estatura y contextura atlética.

Zapata no reconoció haber disparado contra Godofredo, y tampoco reveló quién ordenó el crimen.

Fuente: Archivo FACTORTIERRA./Sucesión Godofredo García Baca.