BIOGRAFÍA

Godofredo García Baca nació en un hogar dedicado a la agricultura, en Chulucanas, Morropón,, en 1936.

Sus años de escolar transcurrieron entre esa ciudad y la de Piura; pero su lugar preferido era el campo.

Por eso, ingresó a la Universidad Nacional Agraria de La Molina, en Lima, donde estudió agronomía, y se especializó en entomología. Inició una carrrera como docente, y se casó con Elva Pérez.

Apenas tenía un año de docencia, cuando decidió regresar a Piura, en 1964, para instalarse como colono en el valle de San Lorenzo.

Su propiedad estuvo ubicada en Somate Bajo, Sullana, en el extremo noroeste de la colonización, donde adquirió 80 has. La adjudicación fue por concurso público, en el proyecto agrícola más ambicioso de la época.

En ese lugar, García  desarrolló  la Cédula Diversificada de Cultivos y Crianzas.

Esto consiste en asociar diversos cultivos complementados con crianzas en un solo espacio físico, donde comparten el agua, los nutrientes y hasta las plagas.

También adquirió  una casa en la ciudad de Piura.

Tuvo dos hijos, Godofredo y Ulises, y tres hijas, DINA,  Elva y Rossana. Todos y todas son profesionales que se desempeñan entre las ciencias, el arte, el urbanismo… y hasta el activismo social.

En 1993, ganó el premio San Luis Pro Conservación de la Naturaleza, junto a sus hijos Godofredo y Ulises por su aporte a la conservación de la naturaleza, armonizando el agua y aplicando los modelos con los que experimentaba en su parcela.

En 1998, paralizó las actividades extractivas que la contratista energoprogekt  realizaba sin cuidar el medio ambiente, justo al este de su propiedad, en el cerro Somatillo, también conocido como La Chancadora. Sus armas fueron mapas, fotos, y documentos.

Cuando estalló el conflicto por la pretendida explotación minera de Tamnogrande, en el límite sur del valle de  San Lorenzo (1999),Godofredo se convirtió en un tenaz opositor, supo capitalizar sus habilidades para advertir a todo el mundo sobre lo que iba a suceder, y fue el primero en dar la voz de alerta.

García Baca resumió en cuatro las razones por las que no se debía aceptar el proyecto minero: Enajenación de la propiedad privada, puesto que los terrenos sobre los que se asienta el valle fueron comprados por sus colonos a través de procesos de ventas libres entre 1962 y 1965, lo que atentaría contra la misma constitución del Perú (artículo 70º); por último, la agricultura tiene más criterios de necesidad pública que la minería, pues satisface de modo inmediato las necesidades de la comunidad.

Pone en peligro la actividad agropecuaria, que sustenta la zona. Según la Constitución (artículo 88º), “el Estado apoya preferentemente el desarrollo agrario” y garantiza la propiedad.

Desaparición de la cubierta vegetal (formada por los bosques y las áreas de cultivo) por su paulatina muerte a causa de la construcción u operación de los tajos abiertos, a pesar que se obliga al Estado a proteger la biodiversidad (Constitución, artículo 68º, desarrollada por Fidel Torres en 2000) Obviamente, las poblaciones de fauna y humanos serán irremediablemente afectados.

Deterioro de la calidad del aire y del agua por la contaminación con explosivos, gases, así como el ruido y las vibraciones, en un área de 60 kilómetros a la redonda desde el tajo abierto, lo que implica afectar a las ciudades de Chulucanas, Las Lomas, Sullana-Bellavista, y Piura-Castilla, además de centenares de localidades situadas entre todas ellas.

Godofredo García Baca fue asesinado de un balazo, el 31 de marzo de 2001, a sólo un kilómetro de su propiedad de Somate Bajo.

Se encarceló a su asesino, pero las causas del crimen nunca fueron reveladas. Es creencia de quienes lo siguieron, que intereses a favor de la minería cegaron su vida.

La empresa  contra la que Godofredo combatió terminó yéndose del país en 2005, y hoy desarrolla actividades en el centro de Turquía.

El documental “Tamnogrande: mangos, minería, muerte” (2007) se inspira en su lucha.

Archivo FACTORTIERRA, con aportes de Piura Vida y AgroGodofredo García Baca.