Estoy despierto un sábado a las cinco de la mañana. No he trasnochado; acabo de levantarme.
Le paso la voz a Diego, mi primo. Tenemos que viajar a Piura para encontrarnos con 17 personas que saben adónde van, pero no tienen más planes que vivir una aventura.
En el Terminal terrestre de Castilla, hay cierta ansiedad. Llegamos a tiempo, pero Jorge Carrera no está. ¿Ya habrá partido?
La hora de salida es siete de la mañana. Llegamos algo ajustados, pero también están las otras personas esperando.
Cuando vi el mensaje en Facebook, no lo pensé mucho, y pedí ir. En menos de dos días,teníamos logística interna hecha.
Jorge, 33, también se preocupó por esos detalles.
Él es parte de Piuradrenalina, una organización sin fines de lucro que se dedica a la difusión del deporte de aventura.
El grupo nació luego de una capacitación de rescatismo en caso de desastre. Inicialmente, entrenaban como parte de un proyecto de respuesta a emergencias. cuyas maniobras implicaran mucho riesgo.
Como el financiamiento del proyecto terminó, el grupo tenía dos opciones: separarse, o emprender un nuevo giro.
Jorge dice que Piura Adrenalina es la forma cómo ellos se mantienen entrenados. Buscan cualquier claro en el calendario para explorar y practicar. El alcohol, el tabaco y las drogas están prohibidas en el grupo-y hablando del Rey de Roma, y Jorge se asoma a las ocho.
Es la primera vez que vengo por acá. La plaza de armas de Morropón, Morropón, me llena la vista.
Este pueblo es famoso por ser la cuna del tondero, aunque lo que hay en el ambiente es pura cumbia.
Son las diez de la mañana, y ahora debemos tomar mototaxis a Caracucho-Jacanacas, una comunidad dedicada a la agricultura, en la sierra baja del distrito de Santo Domingo, también en Morropóm.
Nada más dejar el pueblo, y los cerros con vegetación dominan todo el paisaje.
Este también es bosque seco, es decir, vegetación arbórea y arbustiva que toma el agua del subsuelo o las lluvias, mientras hiberna el resto del año.
Pero a diferencia del bosque seco dominado por algarrobos, aquí la especie más llamativa es el obeso ceibo.
En algo de cuarenta minutos, llegamos al caserío de Caracucho. Aquí muere la señal del celular, o, al menos eso dice Jorge.
Los moto taxis se fueron. Ya no vemos a la gente amable que nos los consiguieron.
De pronto, una viejecita aparece, nadie sabe de dónde, y mide a las 17 personas que estamos ahí esperando instrucciones.
“¿A dónde van?”, inquiere la anciana.
“A la catarata”, le respondemos. La mujer se asombra, como si nos preguntara si lo lograremos.
“está bien, pero tengan cuidado del león”, nos advierte. Refiriéndose a los pumas.
Nos miramos. Ella, entonces, pide unas mandarinas: le doy una. Agradece. Volteamos para coordinar.
Cuando uno de los chicos regresa a verla, ya no está. Parece haberse esfumado-.
Jorge conoce la ruta (afortunadamente). Calculó un trekking de hora y media. Detalle: el camino va cuesta arriba.
El sendero es angosto, y por partes hay que usar las manos, además de los pies.
Me entusiasmé tanto con este viaje, que casi no ciento la fatiga. No puedo decir lo mismo de Diego que, se supone, va mejor preparado físicamente.
Dos horas después llegamos a nuestro destino. Debemos escalar, literalmente, hasta una casa cerca de la que se instalará el campamento.
Al llegar a la casa encontramos a sus dueños en este caso un niño que vive en otro pueblo a 2 horas de camino junto a su perro.
Por fin, la catarata. Hace más de un mes, cubrí los efectos de la sequía del otro lado de la cordillera. ¿Cómo es posible que haya agua aquí?
Es un lugar sumamente hermoso donde los muchachos de Piuradrenalina dieron rienda suelta a sus habilidades comenzaron con la prueba de sus equipos para comenzar con el rappel extremo.
Ellos nos invitan a realizarlo también, tengo un poco de temor porque es la primera vez que hago esto, mi primo se ve más calmado, nos equipan (preparan los sillarines: que es una soga bien equipada).
Comenzamos a practicar llegan las 6 de la tarde y es el turno de mi primo el parecía mas calmado pero era la primera vez que lo veía tan asustado.
Es mi turno y no es por nada pero yo estoy mucho mas tranquilo y me arriesgo a hacerlo.
A esa hora jorge carreras tiene que retornar a el pueblo para recoger a otros integrantes del grupo comienza el camino junto a otro compañero por que tenia que hacer una llamada.
Nos vamos a la casa por que nos llega la noche. Nosotros comenzamos a acondicionar el lugar. Hay que hacer una fogata, así que me encargo del asunto junto con dos compañeros más.
Todos y todas hemos traído provisiones así que ofrecemos para que puedan preparar una cena que nos de fuerzas para l otro día. Con el transcurso de la noche comenzamos a interactuar mas, contamos historietas, fábulas para la vida. Pero mientras mas pasa el tiempo mas preocupante es por que jorge aun no llega se aproximan las 10 de la noche y aun no sabemos de el. El grupo se preocupa y planean ir a buscarlo pero justo cuando esperan por el se ve una luz en la noche era una linterna… eran ellos la calma llega al grupo…a ellos se suman marco y su familia… pero eso no es todo nos informan que dentro de pocas horas jorge carreras cumplirá un año mas de vida.
Ellos llegan muy cansados y a esa hora bajan a bañarse en la carata. Marco, buzo pescador, se da cuenta que cerca de la catarata hay cangrejos. Intenta atrapar uno, pero el crustáceo es muy escurridizo, y entra al agua.
Entonces, Marco se zambulle. Minutos después, el cangrejo pierde la batalla; pero, en el forcejeo, el buzo perdió una de las tenazas del animal.
Nos causa gracia, pero veamos el beneficio: la cena tendrá más variedad de lo esperado.
Todos quedan satisfechos, en especial Bobby, el perro que parecía cuidar la casa. Va de uno en uno, y nadie se resiste al carisma del cachorro.
El platillo de fondo es cangrejo a la leña. La noche es especial porque es la ‘quema’ de Jorge.- le cantamos cumpleaños feliz, y nos quedamos despiertos hasta la una de la mañana.
Llebé ropa gruesa, y FACTORTIERRA me asignó una bolsa de dormir. No las utilizo porque la noche es cálida, a pesar que algunas gotitas de lluvia serrana caen por unos minutos.
Obtener cada cosa aquí implica desplazamiento sobre un terreno muy accidentado, así que, aunque no se quiera, para sobrevivir hay que hacer deporte extremo: escalar, bucear, saber subir y bajar.
Este lugar es también un laboratorio a cielo abierto. Algunas estudiantes de la Escuela de Biología de la Universidad Nacional de Piura (UNP) si intentan capturar arañas de humedad, que la gente llama tarántulas.
Una se resiste, pero igual, tendrá que migrar a la ciudad de Piura, en nombre de la ciencia.
Jorge también estudia en esa escuela de la UNP, y ha desarrollado un trabajo para mejorar la calidad de vida local basado en el ordenamiento territorial.
(Uno de los compañeros de investigación fue Juan Manuel Manchay, del Proyecto Serrán, previamente publicado en FACTORTIERRA.NET.)
Aunque la comunidad puede mejorar sus condiciones aplicando un buen manejo forestal y agrícola, hay un sector que se desentiende del tema; por otro lado, aunque la gente percibe que la educación local es de baja calidad, muchos jóvenes se van a la ciudad buscando una vida mejor.
El trabajo también recalca la diversidad de aves. Hay varias investigaciones en curso, donde Jorge está involucrado.
La verdad de las cosas es que Bobby vive con dos niños que conocimos más temprano. Pero, al ver alimento, nos acompañó todo el tiempo.”Le faltó hacer rappel”, comentarán después en nuestra cuenta de Facebook.
La actividad se reinicia a las siete de la mañana. Todo el grupo (incluyendo a Bobby) se reúne para aprender técnicas de rappel (bueno, Boby no).
Practicamos y nos damos cuenta que no se puede pasar un mejor fin de semana que este, en contacto pleno con la Naturaleza, y haciendo deporte extremo.
Pero la aventura tiene fin. Casi no sentimos el camino de regreso, a pesar que e estamos agotados, pero llenos de energía, sin estrés.
Es lunes. Llego a la oficina con algunos kilos de menos, sin la bolsa de dormir, pero con una inolvidable historia que contar. ¿Quieres ir conmigo la próxima vez?