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Enmarcando la lluvia
La cobertura del evento el Niño 2017 en FACTORTIERRA.NET estuvo entre informar y educar.

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Por Nelson Peñaherrera Castillo
FACTORTIERRA.NET


"El viento y la lluvia nos destruyó todo" (pintura)
Proporcionada por Arte para Todos.

el periodo de lluvias torrenciales que se presentó en el norte peruano, y particularmente en la costa del departamento de Piura entre la segunda quincena de enero y la primera quincena de abril de 2017, nos tomó desprevenidos y desprevenidas. Los pronósticos oficiales lo ubicaban para el verano anterior, lo que incluso motivó todo un movimiento de las autoridades por realizar obras de prevención; pero las lluvias se retrasaron doce meses, cuando todo el mundo suponía que la aparente sequía que se había reportado desde la segunda mitad de 2016 parecía prolongarse ya entrado el año siguiente.

Como experiencia colectiva, los periodos de lluvias torrenciales en Piura marcan generaciones: 1961, 1972. 1983, 1998. Casi estadísticamente, cada habitante de Piura experimentará un evento natural catalogado como El Niño o con características tales en algún momento de su vida, o más de una vez en su vida. en mi caso particular, tres veces con la de 2017, aunque hemos tenido también episodios muy parecidos en 1992, 2001, 2006 y 2008.

Para FACTORTIERRA.NET, éste es el segundo periodo de lluvias que le ha merecido una especial atención . el primero fue en 2001 .

En ambos casos, la idea de nuestro portal no solo fue seguir y analizar los hechos, sino, principalmente, educar a nuestra audiencia sobre la naturaleza de los mismos. en la filosofía de cobertura que tenemos, creemos que cuando nos educamos en el origen y la historia de los eventos nnaturales a los que nos exponemos, nuestra respuesta antes, durante y luego de su ocurrencia suele ser mejor que quienes no han buscado este tipo de información.


Ésto nos ha llevado a comprender que, además de las lluvias y sus consecuencias, otros eventos naturales que nos merecen nuestra atención son los sismos y los tsunamis, las heladas, las sequías (o periodos de estrés hídrico, como se les llama), los vientos huracanados, los oleajes anómalos y, en general, todas las consecuencias asociadas al cambio climático y el calentamiento global, incluyendo los procesos erosivos, la contaminación ambiental y la desertificación.

El enfoque de nuestras coberturas es la ciencia. En tanto conjunto de procedimientos metódicos que permiten entender objetivamente nuestra realidad, tomamos sus hallazgos como fuentes para generar nuestros contenidos y servirlos a nuestra audiencia mediante nuestro sitio web, medios con los que tenemos alianzas y nuestras redes sociales; creemos que la confianza que hemos de tener en la ciencia nos permitirá tomar mejores decisiones para nuestra vida individual y colectiva

Y ésa es la razón por la que, a diferencia de otros medios, FACTORTIERRA.NET no persigue la inmediatez de primera mano, sino la precisión, y este valor no siempre se consigue con el primer dato sino con el contraste de varios datos que se generan y se comparan entre sí y con los que se hayan generado en el pasado. Este proceso toma cierto tiempo cronológico, pero nos garantiza que aquéllo que nuestra audiencia recibirá puede ser tomado como una referencia atemporal que permita incrementar el conocimiento y mejorar las actitudes.


Condiciones del mar frente a Piura durante enero de 2017.
Imagen por NOAA, proporcionado por IMARPE.

Una red de monitoreo virtual y en tierra
Sobre esta gran premisa es que la cobertura del periodo de lluvias torrenciales de 2017 comenzó justo donde la anomalía suele reportarse por primera vez: el mar. Un día de playa durante el verano terminó convirtiéndose en la primera asignación de campo dentro de nuestro seguimiento especial -muchas historias que producimos casi siempre las capturamos de manera no programada- cuando el agua del Océano Pacífico en Colán tenía un comportamiento inusual: estaba más transparente que lo usual, menos salada que lo usual, más cálida que lo usual, y era evidente que el patrón de la corriente era norte-sur en lugar del usual sur-norte.  [Lee la historia]

El periodismo de divulgación científica suele plantear sus coberturas desde el empirismo; necesita del análisis científico para poder ofrecerle a la audiencia una explicación consistente, pero expuesta de tal modo que pueda ser comprendida por la mayor parte de la gente; por lo tanto, al entender y prever que podría ocurrir un periodo lluvioso extraordinario, la consigna fue explicar qué podía pasar y por qué pasaría. en un primer momento, no estábamos en condiciones de pronosticar más consecuencias que las que históricamente se han dado tras eventos lluviosos anteriores, pero, al desconocer la posible intensidad, preferimos confiar en los datos y pronósticos oficiales como fuentes de información.

Otras previsiones que tomó el equipo fueron establecer dos tipos de monitoreo: en virtual y en tierra.

el primero revisando los datos meteorológicos proporcionados por AccuWeather, una de las firmas sobre información meteorológica para medios de comunicación a nivel mundial, reconocida por su precisión y experiencia. Los datos de temperatura, sensación térmica y condiciones de tiempo nos darían indicios para proyectar posibles episodios anómalos, especialmente en la zona de baja presión de la costa que va desde Suyo, por el norte, hasta el valle del Alto Piura, al sureste.

AccuWeather nos dio lecturas y pronósticos en tiempo real para las localidades de suyo, Las Lomas, Tambogrande, Chulucanas, Morropón y Canchaque. AAdicionalmente teníamos lecturas para todas las capitales provinciales de Piura y localidades representativas desde el punto de vista geográfico (landmarks), previa división arbitraria del territorio departamental en litoral (provincias de Talara, Paita y Sechura), costa (provincias de sullana y Piura, y zonas bajas de Ayabaca y Morropón), y sierra (zonas altas de las provincias de Ayabaca, Huancabamba y Morropón). Las localidades seleccionadas sobre la oferta de AccuWeather fueron: Máncora, san Lucas de Colán y Chulliyache en el litoral; Lancones, La Huaca, Querecotillo y Paimas en la costa; y Sapillica, Frías, Chalaco, Montero, Curilcas, Talaneo y Huarmaca en la sierra. Asimismo, hemos monitoreado las ciudades de Macará, Loja y Cariamanga en el ecuador, en tanto están dentro de la cuenca del Catamayo, el principal afluente del río Chira en el sur de ese país.

Una segunda medida fue activar una red de monitoreo en tierra con nuestros equipos en Tambogrande y Chulucanas, cuya tarea principal era reportar lluvias apenas se produjeran. Esta información era complementada con la que varias personas de manera voluntaria nos fueron ofreciendo mediante la red social Facebook, una vez que comprobamos se trataba de fuentes veraces.

Finalmente, estaba la cobertura de otros medios. entonces, mezclando estas tres fuentes, no solo podíamos advertir a la audiencia si una lluvia ocurría, sino que podíamos prever los posibles lugares a los que podía moverse. Esta estrategia la venimos usando hace unos ocho años, y nos ha funcionado en la mayoría de casos. A ésto se suma la experiencia propia de FACTORTIERRA.NET en cuanto a manejo de información histórica y geográfica del departamento, lo que nos permitía pronosticar extraoficialmente posibles comportamientos meteorológicos. Incluso, cuando emitíamos nuestros pronósticos, advertimos al público que éstos no son oficiales.


El balneario de Colán, Piura, durante enero de 2017, el mismo día que descubrimos anomalías en el mar.
Foto por Arturo Peñaherrera.

Lidiando con el agua y las malas intenciones
Cuando se presentaron las primeras lluvias, pusimos en marcha toda esta metodología. En este punto vale la pena aclarar que FACTORTIERRA.NET es un medio de bajo presupuesto, así que a nivel técnico tuvo que confiar en que la red privada de telecomunicaciones existente estuviera operativa; esto es, que no se cayeran los servicios de telefonía fija y celular, y especialmente la Internet ADSL, con la que trabajamos desde nuestra sede en Sullana Oeste, y desde donde nos conectamos al mundo. Otro aspecto externo era confiar en que la red eléctrica del departamento tampoco se interrumpiera para poder brindar los servicios, que actualizábamos cada cuatro horas entre las 6:00 y las 18:00, y extraordinariamente a cualquier hora del día si el hecho lo ameritaba, y usualmente treinta minutos después de iniciado, para no generar alarmas innecesarias, siempre que fuera oportuno.

Uno de los episodios más dramáticos fue reportar casi en tiempo real la creciente del río Piura el 27 de marzo de 2017, que provocó la inundación de las ciudades de Piura, Castilla, Catacaos y todo el valle del Bajo Piura. Informamos el hecho casi desde su mismo inicio, cuando una lluvia torrencial se produjo entre los distritos de Buenos Aires y Morropón, la noche del 25 de marzo, y siguiendo el recorrido de la creciente durante todo el 26, agregando los reportes horarios del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER).

En este punto, algo que comprendimos tras la lluvia del 3 de marzo de 2017, que afectó a la ciudad de Tambogrande, era que el río Piura se sobrealimentaba justo en el valle de San Lorenzo. El descubrimiento no era nuestro, sino que ya había sido advertido por especialistas desde 1997, y comprobado durante el evento de 1998. Nos dimos cuenta que mientras las lecturas entre la presa Los ejidos y Tambogrande tenían una diferencia de un 25% a 30%, entre Tambogrande y Chulucanas eran alrededor del 100%. Además, sabíamos que el cauce del río Piura entre esos dos segmentos era similar. entonces, la respuesta lógica era que los afluentes entre Chulucanas y Tambogrande aportaron caudales enormes al río. [Lee la historia]

Ésto nos llevó a prever que la lectura de 1400 metros cúbicos por segundo que tuvo como máximo en Chulucanas podría duplicarse al llegar a Tambogrande, más aún cuando la noche del 25 había llovido en la zona alta de la vertiente oeste de la Cordillera Occidental de los Andes. Ésa fue la razón por la que el 26, nuestro servicio de noticias por Facebook incluyó una advertencia a riesgo nuestro para que la gente del Medio y Bajo Piura tomara precaución. También compartimos el aviso de alerta emitido por el Gobierno Regional de Piura la mañana del 26 de marzo.

Como es sabido, Tambogrande llegó a recibir 2900 metros cúbicos por segundo la tarde del 26, y el área metropolitana de Piura más de 3400 al día siguiente.

Mientras nuestras redes sociales procuraban cubrir el hecho tan rápido como fuera posible aplicar el protocolo que habíamos diseñado, en nuestro portal creímos conveniente entender la lección que encerraba tal desgracia. Inicialmente quisimos explicar cronológicamente lo que había pasado esas 48 horas, pero surgió la pregunta de por qué la inundación del Medio y Bajo Piura fue posible, al margen de la falta de previsión.

Al investigar, encontramos una serie de errores históricos que se remontaban más allá de este siglo incluso. Al publicar la historia, nuestro objetivo no era disculpar a la administración actual, sino advertir que ya había pasado históricamente antes, que pasó en ese momento y que podía pasar si no se consideraban aspectos críticos ofrecidos por la ciencia, y que ya habían sido estudiados y advertidos por la comunidad científica piurana
. [Lee la historia]

Pero los desastres no solo eran naturales. El otro frente de batalla fueron las redes sociales, puesto que el periodo no solo fue abundante en lluvias sino en noticias falsas que estaban generando pánico, así que incorporamos la tarea de descartar o confirmar las versiones desde inexactas hasta disparatadas que fueron surgiendo especialmente en Facebook.

Así, mientras algún creador de psicosociales desplomó al puente Cáceres, al menos unas tres veces, junto con otros y otras colegas hicimos el prodigio de reconstruírlo en cuestión de quince minutos. Logramos descartar un raro fenómeno en que el río Piura era capaz de generar antigravedad y correr hacia arriba y no hacia abajo como enseña la Física, y junto a Teo Zavala del diario el Tiempo, logramos demostrar que ni Mickey Mouse como aprendiz de mago era capaz de hacer saltar el agua de la presa de Limón de Porculla hacia el desierto de Sechura.

El miedo propalado eficientemente por las redes hizo que, incluso, nos dedicáramos a explicar decenas de conceptos básicos como el origen del rayo, la formación de las nubes, el ciclo hidrológico del agua, por qué llueve en Piura. en el fondo fue un gratificante ejercicio pedagógico, puesto que nos permitió entender que si la gente confiaba en nosotros, nuestro deber era darle verdad, y de paso hacer algo de terapia de relajación con muchos usuarios. Incluso el especialista en reiki y terapias de energía, y también comunicador social, Christian Palacios decidió dar sesiones gratuitas a la comunidad para manejar el estrés producido por las lluvias, y la publicidad fue cedida por nuestra red.


Como nota muy personal, quisiera agregar que la cobertura de este evento me ha generado muchos cuestionamientos a la dimensión de mi propio oficio, en el que he sentido haber invadido el terreno de la docencia sin estar calificado específicamente para ello. Quizás el periodismo, al menos, debe considerar seriamente pensar en la evolución del concepto, sujeto y objeto de estudio y trabajo: si bien nos dedicamos a contar la historia como pasa, quizás éso ya no sea suficiente; quizás ahora tttenemos que incorporar muchas herramientas de la pedagogía y hacerlas nuestras para servir mejor al público en una era donde las redes sociales han llegado a tener tanta o más autoridad incluso que los medios digitales tal como los conocemos. Debo acotar que muchos colegas que eejercen el periodismo son muy buenos y buenas docentes, entonces quizás nos estamos estrechando y hasta fundiendo con su objeto y sujeto de estudio y trabajo más que con cualquier otro oficio u otra profesión dentro de las Artes Liberales.


Radar de lluvias instalado en el sur del Ecuador.
Foto proporcionada por Universidad de Piura.

Cruzada formativo-informativa
Nuestra cobertura sobre el evento el Niño siguió en la misma línea aún tras que el periodo de lluvias finalizara del todo. Luego del anuncio de que no se iba a permitir el reasentamiento de la población en zonas de riesgo, decidimos investigar cuáles efectivamente no representan más peligro para la gente. El hallazgo fue perturbador: el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico, que depende del Ministerio de energía y Minas, había realizado en 2008 un estudio en los entonces 64 distritos de Piura en los que detallaba uno a uno todo lo que sucedió en 2017. Nuestra pregunta inmediata era si las autoridades sabían de la existencia de este documento, y de ser afirmativo, por qué no se le tomó en cuenta. El segundo hallazgo desconcertante fue que en 2005, el Gobierno Regional de Piura ya había advertido en líneas generales qué zonas del departamento tenían grados de vulnerabilidad.

Combinamos los datos de ambos trabajos, y escribimos una historia en la que, de forma muy simple, explicáramos toda esa información. Para efectos didácticos, identificamos cuatro zonas de alta vulnerabilidad en caso de desastres naturales: todo el valle del Piura, la zona de tablazos entre Paita y Talara, el valle del Bajo Chira y todo el valle de Huancabamba. Nos preguntamos ahora cuán útil es la información de nuestros propios especialistas en la toma de decisiones desde nuestras autoridades y en los reclamos de la comunidad. ¿Realmente se está respondiendo a un criterio técnico o se está cediendo a la presión política? [Lee la historia]

Desde el punto de vista de FACTORTIERRA.NET, la ciencia, nos guste o no, tiene las respuestas, así que solo basta tener un criterio amplio y trabajar de forma estratégica y planificada basándose en ella para prevenir y salvar vidas. Por éso, estamos comprometidos y comprometidas a seguir educando a la comunidad no solo local sino nacional e internacional con propuestas técnicas, científicas y viables que permitan darle al proceso de rehabilitación, reconstrucción y replaneamiento, mayores criterios y mayor fluidez.

En la época de la posverdad, cuando creemos que las cosas son lo que nos parecen y no lo que son objetivamente, se yergue como una amenaza real a todos los campos de conocimiento y desarrollo de nuestra comunidad, la victoria del mito sobre el hecho, una suerte de involución de ese conocimiento a los niveles que tenía durante el Medioevo. Y cuando los medios nos convertimos en vehículos eficientes de ese proceso, no estamos contribuyendo a resolver problemas, sino a generar conflictos: no tenemos la última palabra; permitimos que las palabras fluyan con orden y claridad, valorando lo que se dice con la ayuda del resto de ramas de la ciencia.

Creemos que nuestro compromiso editorial es abrir nuestro espacio para que especialistas con propuestas técnicas coherentes, gremios, colegios profesionales y la comunidad científica en general no solo difundan lo que consideran va a mejorar la vida de las personas y su entorno, sino que trabajen de la mano con el periodismo -o como comience a llamarse nuestro oficio en la era de las redes sociales- para buscar formas creativas de que esa información impacte favorablemente en la gente. Como decía antes, más que esfuerzo informativo puro, será una gran cruzada pedagógica; pero, si algo hemos entendido en nuestro trabajo de los últimos años es que jamás será posible formar actitudes positivas si no proporcionamos conocimiento real, no sesgado y debidamente equilibrado.


Ésa es la razón por la que estamos trabajando con la Plataforma Inundación Nunca Más para difundir propuestas a ese nivel, como lo hicimos recientemente con la idea del arquitecto Julio Gianella, con información esclarecedora y de interesante visión futurista para una capital departamental que pueda crecer y al mismo tiempo reducir sus niveles de vulnerabilidad ante futuros eventos El Niño.  [Lee la historia]

También difundimos información sobre el radar de lluvias que instaló la Universidad de Piura y cómo funciona la estación meteorológica de la Universidad Nacional de Piura, que pueden encontrarse junto a mucha otra información relevante en http://www.factortierra.net/tt/elnino.html

Del mismo modo, como otra nota personal, creo que se deben revisar los protocolos de información que proporcionan al público los medios y autoridades, los que deben estar escritos, deben incluso estar a disposición de la gente, y deben demostrar una metodología eficaz, tal cual sucede en lugares constantemente golpeados por eventos naturales, como en el caso de los huracanes que azotan el Caribe y el Golfo de México, aunque, claro, no exentos de tanta o mayor controversia política que El Niño.

En la experiencia de los huracanes, e incluso la cobertura de sismos en México y Chile, la voz principal la tienen los científicos, bajo la que autoridades y medios elaboran sus contenidos. De hecho, los protocolos chilenos para la notificación y cobertura de sismos son ejemplos que debemos aprender, replicar e innovar. [Lee el comentario]

Nuestro punto es que mientras no incrementemos el conocimiento, jamás podremos desarrollar actitudes positivas. Por esta razón, creemos que nuestra tarea no se limita a informar, sino agregarle dosis de educación y amenidad con la clara intención de que la gente tome las mejores decisiones de manera natural.

Claro que será un reto en un escenario muy cargado de política partidaria, en especial este año, cuando nuestro mayor temor es que muchas candidaturas se aprovechen del desconocimiento y la frustración de la comunidad para prometer imposibles o inviables, pero no renunciaremos a lo que consideramos nuestra obligación y, al mismo tiempo, derecho de la gente.

Otro aspecto en el que creemos debemos trabajar duro, y por lo que pedimos el apoyo del Colegio de Psicólogos, es ayudarle a la población a manejar mejor los síntomas de pánico y hablar claramente sobre lo que parece ser un masivo síndrome de estrés postraumático no solo en la población en general, sino incluso en varios de nuestros y varias de nuestras colegas, quienes comienzan a experimentar episodios de ansiedad apenas conocen o perciben que una lluvia está aproximándose, y por extensión con la ocurrencia de cualquier evento natural, como también lo notamos cuando reportamos sismos.


En ese particular, habrá que trabajar junto a la comunidad científica local para educarnos y educar antes que nada, entonces informar, y luego tomar decisiones. Por ello, FACTORTIERRA.NET ofrece toda su experiencia para alinearse a la academia y la comunidad científica de Piura con la finalidad de participar activamente en actividades como talleres, cursos, conversatorios, asesorías o consultorías para lograr todo este plan ambicioso, y ceder su parcela de hiperespacio para difundir, aumentar el conocimiento y mejorar las actitudes.

Nuestra mayor amenaza en este momento es que no disponemos de los recursos que sostienen a medios más grandes que el nuestro para poder hacer coberturas de campo más intensivas, pero estamos conversando sobre la formación de alianzas que permitan conseguirlos para poder brindar nuestros servicios pensando en precisión, calidad y trascendencia, no solo para quienes hablan nuestro idioma, sino para todo el mundo en general.

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