Post producido por: Franco Chinchay | 07/02/2012 10:11:10 -0500
© 2006 - 2012 por la Asociación Civil Factor Tierra.
Todos los derechos reservados
Contacto
| Legal | Institucional

Misterio cautivante
Descifrando un extraño código en torno al culto más famoso de Piura.

Nelson Peñaherrera Castillo

FACTORTIERRA.NET

CIUDAD DE AYABACA –A mediados del siglo XVIII, un labriego cortaba leña en el cerro Zahumerio, situado en las cercanías de Ayabaca Viejo, cuando sucedió un prodigio.
Al dar un hachazo a un roble, éste comenzó a sangrar.
Aturdido por el hecho, terminó de cortar el tronco y lo llevó a su casa donde contó lo que había pasado.
La gente asumió que se trataba de una señal del Cielo, y acordó transformar el leño en la escultura de un Cristo.
Una delegación de ayabaquinos fue rumbo a Loja, Ecuador (en aquel tiempo Nueva Granada), donde se hallaban los mejores escultores en madera de la época.
A mitad de camino se encontraron con un par de hombres desconocidos, quienes, puestos al corriente de lo sucedido, se ofrecieron a ejecutar la obra de arte.
Se les acomodó en  una casa, la que, según sus condiciones, debía estar cerrada.
La población les alcanzaba comida, pero ésta no era consumida. Esto se repitió por algunas semanas.
La gente receló de que realmente se estuviera esculpiendo un Cristo, y organizó el descerraje del inmueble.
Cuando éste se ejecutó, se encontraron con la obra terminada; pero, en vez de un Cristo Crucificado, se toparon con la de un cautivo, amarrado de manos, y por eso fue nombrado de esa manera.
De los dos hombres no hallaron ni rastros, por lo que asumieron que eran ángeles.
Con el tiempo, el señor Cautivo de Ayabaca ganó fama de milagroso, lo que genera, hasta la fecha, una de las peregrinaciones más numerosas del catolicismo peruano, y es una de las fiestas que mayor diseminación alcanzó no sólo dentro del Perú, sino alrededor del mundo.
Su día se marca cada 13 de octubre.
La imagen  se puede ver en lo alto de la nave central de la Catedral de Ayabaca, y hay planes para agrandar su casa, justo detrás de esta construcción.

Fotorreacciones
Los milagros que sus fieles dicen haber recibido del Señor Cautivo se cuentan por miles y miles, al punto que no hay registros oficiales. Pero, basta ver las medallitas metálicas colgadas de su hábito, o las placas que se han dejado a lo largo de la Catedral, para tener una idea de su poder.
Esas medallitas se conocen como ‘milagros’ y se consiguen en la entrada del templo.
Es evidente que una poderosa aura o energía inunda el recinto donde se le puede encontrar, y ésta se incrementa conforme uno se acerca a la imagen, que tiene el tamaño de una persona.
La mejor manera de percibir esta sensación es ingresando al templo en estado de relajación completa, con escepticismo y en el momento en que esté vacío.
Pero quizás el efecto más intrigante es el que produce sobre las fotografías.
Varias son las personas que han intentado retratarlo con resultados muy pobres, incluyéndome.
Casi siempre, el rostro aparece difuso, oscuro o indefinido.
Las pocas imágenes ‘oficiales’ existentes se lograron con luz de sol directa y en los exteriores de su templo, en sesiones producidas por la Diócesis de Chulucanas, de la que depende Ayabaca.
Pero hacerle una foto cuando está dentro, o aún en su anda en plena procesión es un reto, sea en película o en imagen digital, a menos que se exprese una profunda reverencia, como sucedió cuando produjimos esta historia.
¿Puede un madero ejercer interferencia con los procesos químicos o electrónicos de la fotografía? Se ha probado que algunos individuos son capaces de imprimir patrones lumínicos sobre películas vírgenes, pero son organismos vivos.
El hecho es que obtener un retrato del señor Cautivo, incluso con ayuda del flash, no siempre deja los resultados que uno espera, y éste es un campo interesante a explorar.

El señor de las Lluvias
Dice la tradición que siempre que sale el anda con el señor Cautivo. Todos los 13 de octubre, llueve, sea poco o sea  a cántaros, así el cielo haya estado despejado.
Pero Ayabaca es una zona climatológicamente inestable debido a que es parte de una divisoria de aguas, que recibe los remanentes de humedad de la amazonia y del Pacífico, así que la probabilidad de lluvia es alta.
¿Esto explica las precipitaciones de los 13 de octubre aunque haya cielo despejado? Probablemente sí, pero se requiere un estudio profundo que separe el mito del hecho científico.
Hay un dato curioso, y la explicación podría estar en la dirección de los rayos solares.
Es harto conocido que los equinoccios se caracterizan porque la luz del sol inciden perpendicularmente sobre el ecuador dos veces por año: el 23 de marzo, señalando el inicio del otoño austral, y el 23 de setiembre, señalando el inicio de la primavera en el mismo hemisferio.
Ayabaca está a cuatro grados de latitud sur, y si se tiene la suerte de estar justo al mediodía del 13 de octubre con cielo despejado, se podrá ver que la sombra solar es perpendicular.
Otra fehcha clave es el 1 de enero, cuando el Cautivo sale en una procesión auspiciada por agricultores costeños pidiendo… agua.
Sin embargo, algo no calza en este patrón: entre el equinoccio de primavera y su fiesta central hay 20 días de diferencia, mientras que entre el solsticio de verano (estación cuando suele llover sobre Piura) y la procesión del primer día del año sólo hay diez días de diferencia.
El profesor Mario Tabra ha sugerido que el Señor Cautivo es la sincretización de antiguas deidades ayawakas –pre-incas- que eran objeto de peregrinaje pidiendo lluvias para los cultivos.
Este hecho no ha sido certificado históricamente, pero se sustenta en las rutas de peregrinación a pie, muchas de ellas coincidentes con el valle del río Quiroz, que tiene parte de sus nacientes entre los valles de Mangas (donde está Ayabaca) y Olleros (donde está Aypate).
¿Pudieron aquellas fiestas coincidir con eventos celestes verificables con la dirección de la luz solar? ¿La procesión del 1 de enero es, en realidad, un ajuste al Calendario gregoriano, que es el que usamos actualmente?

Con distinto vestido
La sospecha de la sincretización cobra fuerza si echamos mano de otra imagen clave en Ayabaca: la Virgen del Pilar, mítica talla de granito que explica cómo la población se movió del cerro Balcón hacia el campanario, donde está actualmente.
Esto pudo suceder a mediados del siglo XVI, luego que los españoles y los remanentes ayawakas conjuraran para derrotar a los incas.
El cerro zahumerio, de donde proviene el madero en el que se esculpió al Cautivo está cerca al cerro Balcón.
Pero, si se revisan las dos leyendas, hay un hueco histórico de un siglo.
Los cerros Balcón y Aypate siguen siendo objeto de rituales donde se dejan ofrendas conocidas como ‘pagos’, muchas de ellas con fines de sanación apelando a la magia. Ambos cerros están a unos 20 km al este de Ayabaca.
Tanto la leyenda de la Virgen del Pilar y la del señor Cautivo presentan un patrón de movimiento este-oeste. ¿Acaso alguien se resistía a dejar los antiguos lugares de culto?
Es harto conocido que en el mundo andino, los apus eran reverenciados, y éstos siempre habitaban en las cimas de las montañas más altas.
El Ayabaca actual está sobre los 2700 metros de altura, casi mil por encima de su ubicación original en las faldas del cerro Balcón.
Asimismo, la leyenda que explica el origen del Cautivo no es original, y se repite en otras imágenes de Cristos y Vírgenes a lo largo del Perú. ¿Quién copió a quién? ¿O quién ordenó tener ciertos datos clave en todos los relatos?
Mario Tabra ha sugerido que la idea pudo ser tener al apu no sólo cerca, sino resguardado por una población.

La alineación
Si alguien tiene dudas sobre dónde están los puntos cardinales, la Catedral de Ayabaca hará las cosas sencillas: las torres están justo del lado sur, el altar está para el lado norte, el atrio principal señala al este y la pared restante al oeste.
La estatua del Señor Cautivo está coronando la nave central del altar mayor, orientado hacia el sur.
Como lo dijimos en un artículo anterior, no es la única alineación intrigante. El altar donde está la Virgen del Pilar está orientado hacia el este, pero, teniendo en cuenta su leyenda, la orientación parece cobrar sentido por la ubicación de Ayabaca Viejo.
Entonces, ¿adónde mira el Cautivo?
Si seguimos una línea imaginaria nos toparemos con el río quiroz (¡el agua de nuevo!), y de allí ¿adónde?
Hay otra capital de los Andes piuranos que merece observarse con cuidado: Huancabamba, al sur de Ayabaca, o más precisamente, al sureste.
La Catedral local también facilita la orientación del visitante: el atrio al oeste, pero el altar hacia el sur y la torre hacia el norte. En el altar está la Virgen del Carmen, la patrona local.
Si imaginariamente pusiéramos a las Catedrales de Ayabaca y Huancabamba juntas, y sin perder la orientación con que fueron construídas, ¿es posible entrar y salir de una a la otra en perfecta línea recta? ¿La orientación es casual?
Hay que recordar que la fiesta de la Virgen del Carmen (16 de julio, 22 días después del solsticio de invierno) es tan importante como la del Cautivo, y en la representación local, siempre tiene un árbol de naranjo a sus espaldas, árbol traído por los españoles, y que no crece sin… agua.
Sólo un detalle adicional: entre Ayabaca y Huancabamba no sólo está Pacaipampa, sino todo el complejo de lagunas conocidas como las Huarinjas, en pleno ecosistema de la jalca o páramo piurano.

Conclusiónes
Los hechos expuestos aquí se mueven en un terreno estrictamente hipotético, y requiere el concurso de especialistas que ofrezcan una comprobación, o descarte, de estas conjeturas, y que las expliquen con la misma apertura con la que se han tratado otras manifestaciones atribuídas a la Divinidad.
Sin embargo, hay un elemento recurrente en toda esta historia: el agua. Más allá de la simple explicación de que ésta determina la vida, se debe profundizar en el aspecto real que jugaba para los pueblos de la sierra de Piura, remontándose hasta el tiempo pre-inca.
Para este equipo de observación, es innegable la existencia de una fuerte energía en torno al señor Cautivo, evidenciada no sólo por el testimonio de miles de personas tocadas por aparentes milagros, sino por los indicios que presentamos como complemento a este análisis.
Por ello, consideramos que este caso sigue abierto, y en espera de gente seria dispuesta a explicarlo.

© 2012 Asociación Civil Factor Tierra. Todos los derechos reservados.
¿Conoces historias similares? Escríbenos a factortierra@gmail.com

Deja tu comentario Aquí: